martes, 24 de marzo de 2009

QUIERO BESARLE...



Me despierto y le veo tumbado a mi lado, con los ojos cerrados y los labios entreabiertos, tentadores. Me consume por dentro no poder besarlos. Giro en la cama dándole la espalda. Mis movimientos le despiertan. Pasa una mano por mi cintura y se acerca a mí. El contacto de siempre, pero nada más. No me atrevo a dar el paso.

Noto su cálida y lenta respiración en mi nuca, demasiado cerca. Cierro los ojos para inundarme de esa sensación. Respiro hondo. Suspiro. Quiero besarle. Pongo mi mano sobre la suya y la acaricio, la siento suave y protectora. Me abraza. Me giro hacia él. Sus brazos me rodean y me cobijan bajo las sábanas. Quiero besarle.

"Te quiero", me susurra aún medio dormido. Apoyo mi cabeza sobre su pecho. Su mano acaricia mi pelo. Quiero besarle. Paso mi mano sobre su vientre y le rodeo con mi brazo. Caigo dormida.

Al despertar, él me está observando. Mis ojos se fijan en los suyos, oscuros, brillantes. Me sonríe. Quiero besarle. "¿Qué tal has dormido?", me pregunta. Le respondo que bien, que a gusto. Acaricia mi mejilla con su mano. Se acerca más a mí. Me besa en la frente. Sonrío y le miro. Nuestras bocas están peligrosamente cerca. Me acerco más a él. Se acerca más a mí.

Sus labios son suaves, carnosos, blandos. Se amoldan perfectamente con los míos. Los acarician, los rodean, los toman… Le estoy besando. Su lengua asoma tímida y roza mis labios con su punta. Mi lengua le da la bienvenida. Su mano se apoya en mi nuca, con suavidad. La mía le acaricia el vientre bajo la pijama. Su piel es suave, agradable. Cada parte de mi cuerpo está ahora mismo pendiente de sus caricias.

Se separa de mi boca y me mira. Sus ojos están inundados de cariño. Los míos muestran incredulidad ante lo ocurrido. "Llevaba meses esperando esto", confiesa. Su mano vuelve a acercarme a él. Me besa de nuevo. Gira y se coloca sobre mí, envolviéndome con su cuerpo. Le quiero. Quiero ese contacto. Le quito la camiseta. Quiero sentir su piel, ver su cuerpo. Acaricio su cuello con mis labios, lo beso. Su boca vuelve a aclamar la mía. Nos fundimos en un beso profundo y lento. Siento escalofríos. Me estremezco.

Sus dedos acarician mi brazo. Pasan bajo mi camiseta. Tocan mi piel, mi cintura. Me la quita. Me observa. Besa mi hombro, mi cuello. Suave, con dulzura. Mi mejilla, mis labios de nuevo…

Las manos nos van desnudando. Todo es lento, sin prisas. Noto su piel sobre la mía. Sus manos tocándome como si me fuera a romper, delicadamente. Las mías recogen su calor. Le recorren por completo.

Siento su deseo. Sus ganas de unirse a mí. Siento su cuerpo creciendo sobre el mío. Se desliza hacia arriba y nuestros sexos se tocan. Una mezcla de sentimientos se revuelve en mi interior. Quiero que ocurra. Quiero que me posea y que me sienta para él. Esta noche me entrego a su cuerpo. Le quiero…

Las caricias bañan nuestros cuerpos. Los besos son los protagonistas. Me humedezco por momentos ante la sensación de tenerle tan cerca. Apoyo una mano sobre la parte inferior de su espalda y le empujo con suavidad hacia arriba, notando como se introduce levemente en mí. "¿Estás segura?", me pregunta. "Nunca había estado tan segura". Mis palabras le hacen sonreír. Me dedica otra mirada tierna, llena de amor. Me besa con suavidad mientras su cuerpo comienza a poseer al mío.

Nuestras respiraciones son acompasadas. Mis ojos se cierran y mis sentidos se abren por completo, sintiendo cómo se introduce en mi interior centímetro a centímetro. Mis manos recorren su espalda, amoldándose a cada músculo y a cada curva. Beso su hombro y su cuello mientras él comienza a moverse al ritmo en el que mis manos le llevan. La sensación de estar unida a él, de haber cumplido mi mayor deseo, es superior a cualquier placer. Su piel en contacto con la mía es la sensación más agradable que pueda recordar. Sus labios siendo besados por los míos, su lengua ofrecida a la mía, sus manos y sus caricias… Algo inimaginable, inolvidable. No quiero que acabe nunca. "Te quiero", le digo "te quiero mucho". Me responde con un beso, de nuevo.

Me sorprende la lentitud de sus movimientos, como si quisiera hacerlo durar toda la vida. Tiene miedo de que algo me moleste, de hacerme daño, lo sé. Me ve frágil, me ve como su pequeño tesoro recién encontrado. No puedo dejar de mirarle, ver sus ojos fijos en mi y sus labios abiertos, tentando a los míos. Su frente brillando del sudor producido por la emoción y el deseo. Le acaricio el pelo, la cara. La otra mano aun apoyada en su espalda le anima a ir más rápido. Quiero que disfrute por completo, sin miedo.

El roce de nuestros cuerpos, el contacto del sexo y las caricias nos estimulan y nos excitan. Siempre ocurre ante un nuevo contacto con alguien, pero con él es diferente. Le quiero.

No podría permitir que se volviera a marchar de mi lado. Los años separados y los días que hemos pasado creando una amistad especial no han podido borrar los restos de un amor de infancia. Una fantasía esperada, por fin cumplida. Un contacto que siempre había imaginado y que ahora puedo conocer.

Ahora, en una cama, bajo la sábana, dos personas convertidas en una única silueta sienten, disfrutan y desean entre caricias y besos.

viernes, 20 de marzo de 2009

COMO SI FUERA AYER...



Autor: M. Sosa

Aún esta presente en mi mente como si fuera ayer aquella tarde lluviosa cuando sonó el teléfono de mi escritorio, contesté y escuché tu varonil voz:

-Necesito verte, por favor ven en cuanto salgas estoy trabajando solo en la oficina de la calle de Independencia, no sabes como ardo en deseos de verte de abrazarte de besarte...

Yo titubeé no supe que contestar, tu de nuevo insististe y entonces decidí que te iba a ver acabando el trabajo que tenía que hacer...

Apagué la computadora me temblaban las manos y estaba cayendo un torrencial que no me dejaba ver más allá.

Salí de la oficina y no llevaba paraguas así que me empapé toda pero aún asi la lluvia no calmaba mi saciedad que tenía de tí, de tus besos y de tus abrazos...

Llegué a la oficina, toqué el timbre y tu me abriste la puerta, me dijiste que estaba empapada pero no importaba aun así me besaste y cerraste la puerta de la entrada me seguiste besando me tomaste de la mano y subimos la escalera redonda y se veía através del vitral los rayos que caían...

Abriste la puerta del baño y estaba ahi un espejo grande con un marco plateado me pusiste frente a el y tu me abrazaste por detrás y empezaste a acariciarme y a besarme, tus manos recorrían todas y cada una de las partes de mi húmedo cuerpo, entonces sentí como metías tu mano entre mis piernas hasta llegar a mi sexo caliente y lo acariciaste mientras yo todo lo veía através del espejo, me excitaba y sentía tu sexo erecto cada vez más y más.

Me besabas el cuello, acariciabas mis senos, me hacías gemir, hasta que decidiste tirarme al suelo bajaste mi ropa interior y me penetraste rápidamente y toda tu esencia se vertió dentro de mi...

Acabamos exhaustos, ya era tarde me vestí aún seguía lloviendo afuera me acompañaste a la puerta nos dimos un último beso y tomé el taxi que iba pasando en esos instantes...

jueves, 19 de marzo de 2009

DESPEDIDA



El asunto es que Alfredo y yo habíamos sido amantes por algo así como un año; compartimos buenos ratos, nos divertimos mucho sin preguntarnos que hacia cada uno las noches que no pasábamos juntos; sin expectativas más allá del desayuno. La mala noticia era que su jefe decidió mover el negocio y Alfredo se iba de la ciudad. La mudanza, coincidió con una de esas épocas en las que yo estaba de trabajo hasta los codos, así que a pesar de los muchos intentos había sido imposible conciliar una despedida como la que nuestra historia se merecía.

Despedidas hubo varias, todos lo íbamos a extrañar mucho (cada uno de diferente forma), así que se aprovechaba cada oportunidad para reunir a la banda, tomarnos unas cervezas, desearle buen viento al viajero y hacer planes para ir a visitarlo. Los amigos no se imaginaban que en cada reunión de esas, él y yo estábamos tratando de cuadrar una discreta evasión que nunca se pudo concretar. Yo casi me había resignado a dejar la cosa así y despedirme con un cándido abrazo en público, mientras me imaginaba sus manos recorriendo mi cuerpo.

Un jueves en la tarde, menos de 24 horas antes de que el camión que llevaría la mudanza de Alfredo saliera de la ciudad, resultó que yo tenia tres horas muertas en el trabajo mientras esperaba turno para usar un equipo. Tenia mil cosas que leer y un informe que escribir, pero decidí entra al msn.

-Hola tu? ¿todo listo para la mudanza?
-Casi, estoy respaldando algunos archivos? no puedo arriesgarme a que le pase algo al computador durante el viaje.
-Claro!! Entonces? estas en tu casa.
-Si, aquí en medio de cajas. Y tu? ¿Mucho trabajo?
-Si ya sabes, fin de año? pero tengo tres horas muertas.
-¿Te lanzas?
-Llego en 20 minutos.

Hubiera sido bueno ir primero a mi departamento, la falda de mezclilla y las sandalias estaban bien, pero hubiera preferido cambiar la playera demasiado ancha por una sin mangas un poco más sexy; pero no había tiempo. Así que de salida pasé por el baño, me compuse el pelo recogido en una cola de caballo y me subí al carro tratando de no imaginarme lo que iba a pasar, para no distraerme mientras manejaba. El trafico fue benévolo con migo aquella tarde así que en menos de 20 minutos estaba estacionando en frente del edificio.

El timbre de su departamento nunca funcionó, había que gritar a la ventana. Ese ritual a la llegada al departamento de Alfredo no me gustaba del todo; casi siempre me pasaba unos minutos allí esperando a que él oyera mis gritos por encima de la música y bajara a abrirme. En esta ocasión no tuve que esperar. Tan pronto pasé la puerta caí en sus brazos, sus manos recorrían mi espalda y el ??hola? se silenciaba en un beso profundo.
-Pensé que no te volvía a besar en esta ciudad.
-Yo también.

Subí las escaleras adelante de él, con sus manos apoyadas en mi cintura. Llegamos directo al estudio por que el PC había hecho un ruido que reclamaba la atención de Alfredo, pero también por que la habitación estaba cubierta por ropa, cajas y maletas a medio empacar. Mientras él puso un CD nuevo en el computador, yo ojeaba los libros empacados en una caja. Alfredo se acercó por la espalda y me besó en el cuello mientras por debajo de la playera sus manos llegaron a mis senos, la playera ancha tenia sus ventajas.

La luz de la tarde entraba por la ventana y mi cuerpo se encendía con el contacto de su cuerpo pegado a mi espalda y la caricia cada vez más fuerte de sus manos en mi pecho. La vista al parque era sensacional. Su boca rodeó mi cuello y se encontró con la mía, unidos en un beso que empezó muy suave pero se fue haciendo cada vez más intenso; me di la vuelta para quedar de frente a él y empecé a acariciar sus piernas y sus nalgas. La respiración se hacia agitada y el calor de la tarde, sumado a la intensidad del contacto de nuestros cuerpos, empezaba a hacer molesta la ropa.

Alfredo se quitó la camisa mientras yo me quitaba la playera; nuestras pieles se buscaron en un abrazo con caricias lentas en los brazos, la espalda, el cuello, las nalgas? ahora era mi falda y su pantalón los que sobraban así que nos deshicimos de ellos. Mis labios buscaron los suyos pero él me apartó con suavidad…..
-Nunca te había visto con luz de tarde, me gusta tu piel con esta luz.
Mientras miraba cada parte de mi cuerpo como si estuviera descubriendo algo nunca visto, se sentó en el sillón. Yo me acerqué a la ventana y con una mano empecé a acariciar mi seno por encima del sosten, mis pezones estaban muy sensibles y la caricia los hizo muy evidentes.

-Usa tu otra mano.

Obediente llevé la otra mano al seno libre pero él negó con la cabeza, lentamente, sin decir palabra. Así que llevé mi mano derecha al pubis sobre el panty de algodón blanco, usé dos dedos para recorrer mi vulva mientras mi cadera giraba lentamente para facilitar la caricia. El sol abrazaba mi cuerpo y yo disfrutaba por igual mis caricias y su mirada absorta en el suave contoneó de mi cuerpo. Yo mientras tanto, lo miraba con la boca entreabierta, su pene hinchado levantaba notoriamente el boxer y mantenía mi atención en su entrepierna.

Cuando empecé a sentir la humedad desbordante, Alfredo me hizo señas con una mano para que me acercara y se acomodó en el sillón. Me acerqué a él caminando lentamente, cuando estuve a su alcance rodeó mi cuerpo con sus brazos y soltó el broche del bracier en mi espalda. Lentamente bajó uno por uno los tirantes antes de descubrir mis pechos, los cuales cubrió inmediatamente con su mano y su boca. La punta de su lengua recorría lentamente el borde la aureloa, apretaba suavemente el pezón usando sus labios, o chupaba con desesperación como si de mi pecho emanara su fuerza. Sus piernas rodeaban mi cuerpo y yo podía acariciar sus muslos.

Separándome un poco me dejé escurrir hasta el piso, él se sentó en el borde del sillón para darme acceso a su pene delicioso todavía aprisionado en su ropa interior. Me las arreglé para quitar el boxer y dedicarme a besar y lamer su falo mientras con la mano acariciaba sus testículos. Recorrí el frenillo de abajo arriba con mi lengua mientras Alfredo hacia gestos de placer y ponía sus manos sobre mi cabeza para invitarme a darle una mamada. Me encantaba su pene, siempre ejerció unas especie de magnetismo sobre mi; tenerlo en mi boca, recorrerlo de arriba abajo apretando con mis labios, besar el glande, chuparlo, recorrerlo con las manos, sentirlo vibrar en mi garganta, encendía todo mi cuerpo de forma indescriptible.

Sus manos sobre mi cabeza dirigían el ritmo primero pausado y luego cada vez más intenso hasta que la tensión en su cuerpo le causó una especie de espasmos.
-¡Espera! Detente un poco! ? no quiero venirme todavía
Respiró profundamente y se acercó para besarme en los labios. Luego se estiró por encima del brazo del sillón para alcanzar un condón que esperaba en la biblioteca vacía. Rasgó el empaque y se lo puso mientras me besaba en los labios. Tomándome por los brazos me ayudó a ponerme de pie en frente de él. Bajó el panty colmado de humedad y me invito a sentarme sobre su pene más que erguido, mientras me penetraba. El ajuste era perfecto.

Después de todo lo que habíamos compartido los dos sabíamos muy bien lo que el otro necesitaba para llegar a la cima del placer. Sentada sobre sus piernas de frente al él, me moví en círculos con su penen bien adentro de mi. Mientras lo hacía sentía el estimulo sobre las paredes de mi vagina que empezó a contraerse rítmicamente. Le besé en los labios, las orejas, el cuello; le acaricié el la cabeza con mis dedos entre el cabello, mientras él recorría mi espalda con una mano y aprisionaba un pezón con los dedos de la otra mano.

Puso sus manos en mis nalgas, acarició, apretó y finalmente me ayudo a impulsarme para moverme de abajo hacia arriba para luego volver a bajar; recorriendo su pene a todo lo largo con los labios de mi vulva. En medio de jadeos y sin dejar de rotar mi cadera incliné mi cuerpo separándome de él mientras me sostenía de los brazos del sillón, la fricción se sentía más intensamente e hizo que aceleráramos el ritmo de los movimientos hasta que mis ojos se nublaron con miles de estrellas, todo mi cuerpo se sonrojó y mi vagina se inundó con mis líquidos.

Me detuve un poco para recuperar el aliento. El aprovechó al pausa para ponerme de pie (casi no me sostenía); se acomodó de nuevo en el borde del sillón y tomándome por la cadera me dio la vuelta y me jaló hasta que estuve de nuevo sentada sobre sus piernas esta vez con su pene en mi vagina penetrándome desde atrás. Empezó con movimientos lentos que se fueron haciendo cada vez más rápidos y apremiantes. Eso me enloquecía y él lo sabía; como sabía que si además de bombear en mi vagina, estimulaba mi clítoris con sus dedos yo iba a perder el control por completo en un paroxismo de jadeos y gritos.

Y perdí el control, dejándome llevar por el impulso de sus embestidas y los movimientos circulares de su dedo sobre mi clítoris hinchado. Mis jadeos se hacían cada vez mas fuertes, sentía gotas de sudor deslizarse por mi espalda y mi pecho; los músculos de mis piernas protestaban por lo exigente del movimiento en esa posición; pero yo no paraba de subir y bajar con euforia. Para mantener el ritmo, Alfredo puso sus manos en mi cintura al tiempo que yo continuaba la faena en mi clítoris. Con cada una de sus envestidas sentía el golpe de sus testículos y me iba acercando más y más a una gran explosión orgásmica.

Sentía cómo cada músculo de mi vagina apretaba su pene al compás de las penetraciones, sentía mi respiración cada vez más acelerada y la tensión en cada uno de los músculos de mis piernas.

-Te gusta nena?, dímelo!
-Me encanta, me encanta!!! Si! Sigue!, no te detengas!
-no me detengo, vente, disfrútame, me tienes todo para ti.
-si, si, sigue!, siiiii ahhhhh
-vamos nena vente, así!

Yo me sentía desfallecer pero el movimiento no cesaba, el placer llenaba todo mi cuerpo surgiendo desde la vagina colmada de líquido; las luces... había entrado en una sucesión de orgasmos que parecía interminable.

-Yo también me voy a venir
-si? vente ,vente, damelo!!
-ahhhh

Después del espasmo y las contracciones; el movimiento se fue apagando lentamente, estiró su mano para reclinar el sillón y yo caí estrepitosamente sobre él y allí me quedé.
No se cuanto tiempo pasó, debieron ser algunos minutos. No estaba dormida y creo que él tampoco, pero no estaba realmente despierta, sentía como si chorros de agua salieran de todo mi cuerpo, o pequeñas flores brotaran a través de los poros de mi piel. Estaba exhausta y feliz. Alfredo me acariciaba un brazo al tiempo que dormitaba.

Cuando recuperé la conciencia y mire el reloj me incorporé de un brinco, le di un beso en el pecho y me fui al baño. Tome una ducha larga dejando que el agua corriera por mi cuerpo cansado y renovado al tiempo. Cuando estaba por salir, Alfredo entró en la regadera y decidió enjabonarme de nuevo. Mientras yo me dejaba hacer, cubrió mi cuerpo con espuma y luego la fue quitando con sus manos y el agua corriente; después de un largo beso de despedida me autorizo a salir de la ducha para vestirme y correr de regreso al trabajo.

miércoles, 18 de marzo de 2009

UNA AGRADABLE RECOMPENSA



Ahi estaba yo desnuda como diosa dirias esperandote... pasaban las horas y nada... ningun hecho que anunciara tu tan anhelada llegada, finalmente el cansancio me vencio y me dormi... Estaba amaneciendo cuando por fin escuche el sonido de un coche aparcando en la entrada... rapidamente me puse la bata y corri a la entrada a recibirte como era apropiado, ahi estabas tu regresando de la oficina tu mi grandioso dios del sexo. Me regalaste apenas una media sonrisa, el cansancio y el fastidio estaban marcados en tu rostro, pero ahora mi pequeño ahi estaba yo para alejar tus problemas.

Me acerque y sin mas espera te bese apasionadamente desfogando ahi todas mis necesidades mi espera interminable mi amor por ti, tu tan solo me respondiste con un beso a medias, me enfade... no habia esperado tanto como para que te dejaras vencer tan solo por el cansancio mordi tus labios hasta que una pequeña gota escarlata aparecio, fue ahi cuando te percataste que no me daria por vencida tan rapido, me abrazaste contra tu cuerpo fuertemente me lastimabas pero no importaba ahora mi objetivo lo habia cumplido ahora me castigarias cual la niña malcriada que soy.

Me levantaste en brazos y me llevaste cargando escaleras arriba, mi piernas firmemente sujetas a tu cintura y tus labios sobre los mios, llegamos a la habitacion y me liberaste de tu abrazo y yo sintiendome mas excitada que en un comienzo me dirigí hacia la cama , pero no tu no querias estar ahi caminaste directamente hacia el baño sin ni siquiera girar para mirarme... ahora lo entendia querias que yo tomara el papel de sumisa esta noche pero no... te esperaba una sorpresa, siguiendo tus pasos me dirigi al baño. y ahi estabas tu esperandome sin mas ni mas me abriste la bata bruscamente y ahi estaba mi piel, cuerpo mi alma ante ti, mire tus ojos y ahi pude ver una fugaz chispa de lujuria , asi que adopte el papel que tanto te gusta y te desespera a la vez; espere a que me dictaras tus indicaciones cual la vil sierva que era.

Pusiste mis manos sobre tus hombros esos hombros anchos que tanto me encantan lentamente te desvesti dejandote solo en calzoncillos, me tomaste de las muñecas y me cargaste agresivamente, nuevamente nos besamos profunda apasionadamente, tu lengua buscaba con desesperacion la mia, la pasion recorria por nuestros cuerpos y yo solo queria tenerte ahi tu lengua jugueteando con la mia, te senti impaciente, esa era la señal era mi turno de torturarte, deje tus labios y baje lentamente besando tu cuello tu pecho, me dirigi hacia tu vientre jugue largo rato con mi lengua sobre tu ombligo, yo sabia lo que tu querias pero todavia tenias que sufrir mas por haberme echo esperar tanto...

Con mis dientes poco a poco te baje los calzoncillos llenandote de besos pero evitanto la zona genital, levante la mirada una vez mas como la niña caprichosa que era y pude ver en tus ojos que iba a pagar esa tortura, pero nada importaba me encantaba verte ahi desesperado por mis caricias por mis besos abriste la regadera el sonido del agua cayendo me hizo estremecerme, me volviste a levantar por las muñecas, pero esta vez para mi sorpresa fue para cerrarme la bata, me desconcertaste, te dirigiste a la regadera y entraste en ella, el agua cayendo sobre tu cuerpo que vision tan mas excitante, y ahi me encontraba yo levantada congelada ante esa imagen.

Tus brazos fuertes me jalaron nuevamente hacia tu cuerpo, el agua fria chocaba contra el mio, ahora lo entendia te gustaba la vision de la bata mojada sobre mi cuerpo , me quite la bata sensualmente, cayo al suelo con un golpe sordo y ahi estaba yo, mi boca, mi senos mi cuerpo esperando la caricia de tus manos, mis pezones estaban erguidos esperando ansiosos tu caricias, el agua fria golpeaba contra ellos produciendome un estremecimiento doloroso y placentero, nuestros labios se fundieron una vez mas en un beso jugueton y ardiente, mientras tus manos se dirigian hacia mis pechos que reclamaban tus atenciones, dejaste mis labios para dirigirte a ellos me besaste me mosdiste me pellizcaste arrancandome gemidos de satisfacción.

Mientras me comias los senos tus manos bajaron hasta mi conchita, con tus dedos abriste mis labios buscando mi botoncito de placer, tomaste mi clitoris y comenzaste a masturbarme que delicia me arrancabas jemidos cada vez mas sonoros me estremecia de placer hasta que no pude mas y me vine derramando sobre tus manos mi jugoso nectarAcercaste a mi odio tu boca y me susurraste:
-esta es tu noche pequeña , esta noche te hare gozar como nunca eres mia mi
- solo pude contestar –
-soy tuya, tu mujer, tu hembra soy tuya

Nos enjabonamos los dos repartiendonos caricias ambos, mis manos bajaron hasta tu miembro, erecto y duro, te debia de estar doliendo esa ereccion asi que me dirigi a aliviarla con mis caricias, llene de besos tu glande,te lami , te mordi , te hice el amor con mi boca hasta que me regalaste tu lechita, me la trague toda como la buena sierva que soy. Me levantaste me apoyaste contra la pared y atravesaste mi conchita con esa formidable lanza ahh.. tan solo pude exclamar comenzaste con un movimiento suave pero, poco a poco fuiste aumentando la velocidad de las embestidas con tus manos comenzaste a acariciar mi clitoris nuevamente y me vine un orgasmo tras otro tras otro, sin darme cuenta ahora nos encontrabamos en la cama.


Me colocasta de a perrito sobre ella y me penetraste nuevamente , tu mano se dirigió nuevamente hacia mi clitoris provocándome mas placer del imaginable, de repente te senti estremecerte y un segundo despues sentí esa miel de dioses golpèando contra mi utero, me vine otra vez quedando extasiada sobre la cama y tu con tu boca sobre mi sexo sorbiendo los fluidos mezclados de ambos. De pronto senti tu lengua ir desde mi clitoris hasta mi ano, la introduciste en mi vagina lamiendome, besandome, acaricandome, senti uno, dos, tres dedos dentro de ella mientras tu lengua describia circulos sobre mi clitoris, no pude evitar venirme una vez mas... y de nuevo te bebiste mis jugos.


Caiste a la cama de espaldas era mi turno de darte placer me monte sobre ti y comence a cabalgarte como una vaquera, arque mi espalda y me vine mi orgasmo temblo dentro de mi un segundo antes de sentirte dentro de mi, caí rendida sobre ti, y nos quedamos dormidos juntos, llenándonos de besos y caricias.

martes, 17 de marzo de 2009

NERVIOS



MI HISTORIA PARA TI.....

La mañana era fría, acababa de salir de mi casa y me recorrió un escalofrio por mi cuello, algo me iba a pasar… siempre que tenia esa sensación algo pasaba.

Me dispuse como todos los días a coger mi coche para ir a mi oficina, recorrí la CARRETERA, como todos los días, sin coches era demasiado temprano o demasiado tarde para que alguien interrumpiera mi camino al fin y al cabo eran las cuatro y media de la noche o de la mañana..

Al girar en una curva vi a una chica con su chaleco reflectante intentando ver que le sucedía al coche, me pareció que necesitaba ayuda, pare mi coche a su lado y le pregunte si quería que la ayudara, ella estaba bastante nerviosa, y me pidió que por favor la ayudara, no sabia que le sucedía a su coche, se había quedado sin batería y no podía llamar a nadie, yo le ofrecí mi celular para que llamara a una grúa y me ofrecí a quedarme con ella mientras llegaba, ella me miro y me dio las gracias con sus ojos.

Llamo por teléfono y le indicaron que la grúa tardaría en llegar como una hora, ella se desespero al oírlo, pero que remedio, tendría que esperar. Entonces nos presentamos.

Hola, soy Javi, ella me miro a los ojos y su boca pronuncio su nombre.. hola soy Baby..

Entonces me fije en ella la mire de arriba abajo, me fije en su pelo de color canela..largo brillante, suave, caía sobre su cara y ocultaba ligeramente sus ojos que miraban al suelo como con MIEDO, la mire sus ojos..

Que ojos tenia, grandes, hermosos, y ese color verde intenso, transmitía tanta tranquilidad, tanta sensualidad, tanta pasión, que me dio un vuelco el corazón.. seguí mirándola, llevaba un vestido rojo muy ajustado que le quedaba justo por encima de sus rodillas, bajo su chaqueta roja de piel, y sus zapatos de tacón de aguja rojos.

Me dieron ganas de acercarme a ella y abrazarla, y recorrer su bello cuerpo. La imaginaba frente a mi desnudándose muy despacio..

Mientras mi mente imaginaba ella se acerco a mi oído y me dijo que tenia frio, y me pidió meternos en mi coche hasta que llegara la grúa, yo la acompañe y le abrí la puerta caballerosamente, ella al entrar no pudo hacerlo sin subir su vestido, dejando sus largas piernas al descubierto, sus medias eran de seda negra y llevaba unos bonitos ligueros también negros, yo la mire intentando que ella no se fijara en mi lasciva mirada, pero creo que no dio resultado.

Al sentarme en mi asiento Baby me miro, y dirigió su mano hasta mi cara acariciándola suavemente, acerco su boca a mi oído y me dijo que le gustaba como la estaba mirando, y que no disimulara mi mirada lasciva, y me beso con sus labios rojos en mi mejilla..

Fue suficiente para mí, mi cuerpo mi mente ya no podía pensar, cogí sus manos, las bese, y acerque mis labios a los suyos, suavemente los bese, ella respondió a mi beso, y poco a poco nos fuimos abrazando hasta que nuestros cuerpos a pesar del sitio se acercaron tanto que note sus pechos rozando el mío,.. . . . .

Su mano recorrió mi cuello y sus largas uñas suavemente me acariciaron… yo no podía mas que oler su aroma, tenia un aroma a sexo y pasión era dulce, sus labios sabían a miel y su roce era caliente y sensual…

Mi cuerpo empezaba a experimentar una sensación de deseo y pasión. Pero de repente todo paro…

Las luces de un coche nos deslumbraron, era la grúa.. había llegado mucho mas rápido que lo que ambos deseábamos en aquel momento, ya no teníamos ninguno de los dos prisa.. pero no podíamos seguir, nos miramos nos reímos y salimos del coche, el chico de la grúa nos miro y como si se diera cuenta de lo que acababa de hacer nos pidió perdón. Nuestra risas estallaron en la noche y el moviendo la cabeza como diciendo “que loca esta la gente”,se puso a lo suyo y empezó a subir el coche de Baby a su camión.

Nosotros estábamos deseando que nuestro “invitado”, se marchara, habíamos traspasado la línea y ya no queríamos parar, pero no podíamos hacerlo, nos pregunto donde queríamos llevar el coche, Baby le dijo que al concesionario mas cercano y nos dispusimos a seguirle en mi coche, llegamos a las puertas del concesionario aun era demasiado temprano y estaba cerrado el bajo el coche y lo dejo frente a la puerta y desapareció despacio poco a poco….

Ya eran las cinco y media de la mañana, frente a nosotros teníamos un mundo de tiempo, y teníamos una vieja casa mirando nuestros movimientos, Baby me miro a los ojos, yo la entendí enseguida, y como guiados por un fantasma nos dirigimos hacia la vieja casa, miramos a nuestro alrededor, la casa parecía desierta, empujamos la puerta y como si nos estuviera esperando se abrió a nuestro paso, estaba vacía, pero era cálida, o al menos a nosotros nos lo pareció… frente a nosotros ser erguía una gran escalera….

Baby dejo mi mano huérfana de la suya, y subió por la escalera hasta ponerse frente a mi y poco a poco fue bajándola, despacio muy despacio, yo la miraba con morbo, con deseo, con pasión.

Poco a poco fue llegando hasta mi, hasta que sus rojos labios se encontraron con los míos, y nos besamos, con mayor pasión aun que la primera vez.. mi manos ágilmente retiraron su chaqueta y dejaron al descubierto su vestido rojo, mis ojos se fijaron en su gran escote y desearon sus pechos,

Su cuerpo estaba junto al mío su pasión estaba junto a la mía…

Ella no me dejo tocarla en ningún momento, me deseaba lo decía con su mirada, pero no me dejaba tocarla, el morbo estaba servido, Baby se puso frente a mi y me dio la espalda, me miro, provocativa, yo la entendí.. y desabroche poco a poco su vestido… ella con un suave movimiento lo dejo caer hasta el suelo, y quedo ante mi con sujetador rojo de encajes y con un sutil y fino tanga, como no también rojo, sus piernas largas, sus tacones de aguja, todo era perfecto, todo me excitaba, todo me sobrepasaba, todo yo era deseo, pero ella, insistió no me dejo tocarla.. solo mirarla, mirar su cuerpo admirar sus curvas, su silueta a contraluz, con sus manos recogió su cabellera dejando al descubierto su precioso cuello.. y entonces me pidió que la besara…

Mi boca se hacerlo a su cuello, lo beso, mi lengua lo recorrió, parándome a conciencia en sus lóbulos, ella se estremecía, su piel se puso de gallina al notar mi boca sobre sus preciosas y dulce orejitas, yo intente acariciar su cuerpo semi desnudo, ella retiro mis manos solo dejaba a mi boca estar junto a ella.. y cuando lo considero oportuno ni eso….

Se volvió frente a mi… acaricio mi cuerpo, y poco a poco fue desnudándome, muy despacio me quito mi chaqueta, mi corbata, mi camisa, y recorrió mi pecho con sus largas y expertas manos, desabrocho mi cinturón, y acabo tirando de mi pantalón hasta que quede casi desnudo frente a ella…

Entonces..se retiro se alejo de mí y me pidió que terminara lo que había empezado ella, yo como un sumiso servidor obedecí su orden y deje caer mis slip al suelo, quedándome completamente desnudo frente a ella.

Me miro con una sonrisa picara, y me pidió que me acariciara, “tiempo después descubrí que eso le daba mucho morbo”, mi manos como si fueran las suyas fueron recorriendo mi cuerpo empezando por mi cara, despacio, fui bajando hasta llegar al punto donde mi cuerpo demostraba visiblemente mas excitación, y empecé a acariciar mi pene, mi mano paseo por el desde su base a la punta, como si de sus labios se tratara, poco a poco, mi mano lo rodeo, y empecé a moverla alrededor de él….

Me pidió que no parara bajo ningún concepto quería ver como llegaba hasta el final, pero cada vez se acercaba mas a mi, y mientras yo seguía con mi trabajo, ella, empezó también a acariciar su cuerpo….

Yo la miraba, excitado cada vez mas, notaba como mi pene me pedía permiso para estallar, pero yo no le quería dejar, no quería que aquella sensación aquel placer se perdiera en un segundo.. pero sabia que no podría contener mas y también sabia que si lo dejaba terminar el me recompensaría al poco tiempo con una nueva erección.

Al final lo deje decidir, y lógicamente, no espero a mi orden, y el aire y poco después el suelo se lleno de una parte de mi….

Baby entonces me miro, y con una mirada picara y sensual, sonrió… de su boca en ese momento salió una palabra que yo deseaba oir desde hacia mucho tiempo “dame placer… hazme disfrutar, Javi…”

Yo me dirigí hacia Baby, acaricie su cara, dulcemente, y llegue hasta su cuello, mi lengua lo recorrió, mientras ya por fin mis manos recorrían su desnuda cintura.. me puse detrás de ella..para descubrir poco a poco su espalda, mis manos la recorrían, la moldeaban, y poco a poco me acerque hasta su sujetador desabrochándolo y dejándolo caer al suelo, mis manos recorrieron la huella que dejo en su cuerpo, y poco a poco fui llegando hasta sus senos, suaves, duros, pero a la vez tiernos, los recorrí despacio haciendo círculos con mis manos, ella mientras acariciaba mi pelo con sus largas manos,

Seguí haciendo círculos, cada vez mas concéntricos sobre sus pechos, hasta que llegue por fin a sus pezones, y los recorrí despacio, estaban duros, erguidos, esperándome.. seduciéndome, pidiéndome y deseándome, yo no los deje, los acaricie con mis dedos, y los pellizque suavemente, y volvi a recorrer con mis manos sus pechos, calientes y erizados, erguidos pidiendo mi boca…

Ahora era yo quien no tenia prisa, quien no la dejo mover sus manos, quien la recorría sin prisas pero sin pausa, el que dominaba la situación, la deseaba mi pene nuevamente estaba erecto pidiendo su cuerpo, volví con mi boca a su espalda y recorrí con mi lengua toda su columna hasta llegar a su suave tanga, y con la ayuda de mis dientes lo lleve hasta el suelo, subi por sus piernas, recorriéndolas despacio, por dentro y por fuera, hasta llegar a su culito, duro, esplendido, precioso, y lo bese lo mordí suavemente, lo acaricie, lo recorrí con mis manos y con mi boca, con mi lengua, mis manos se quedaron en sus piernas y mis cuerpo de rodillas deseaba cada vez mas poseerla

La di la vuelva y la mire desnuda frente a mi, era perfecta, impresionante, sus tacones, sus piernas, me excitaban, me llenaban de morbo de deseo, ella abrió ligeramente sus piernas, y descubrí su sexo rojo, excitado, caliente, deseoso…. Mi boca recorrió su cuerpo besándolo suavemente, dejando que su perfume me embriagara me emborrachara olía a pasión a deseo a sexo, a dulzura, a pasión.

Mi boca poco a poco llego hasta su sexo, lo recorrió lo beso, y mi lengua poco a poco empezó a investigar en su interior, Baby poco a poco fue abriendo sus piernas, mi ojos la miraron buscaron los suyos estaban cerrados, esos dulces y bellos ojos negros, estaban ocultos esperando el placer … sus manos acariciaban y pellizcaban sus pezones, mis manos recorrían sus piernas desde la punta de su tacón de aguja, hasta lo mas alto de ellas.. eran largas, y el recorrido era eterno pero excitante…

Entonces le pedí que se pusiera de espaldas a mi, abrazados nos acercamos a la escalera y ella apoyo su cuerpo inclinado sobre ella yo recorrí su cuerpo con mis manos, y despacio penetre en su cuerpo, profundamente mi pene entro en su sexo, mientras ella se sujetaba, mis manos buscaron su clítoris y sus pechos, ambas tenían trabajo por hacer, mientras mi cuerpo excitado estaba dentro de ella, me detuve no moví ni un musculo, deje que mi pene siguiera dentro de ella, y mientras mi mano derecha acariciaba cada vez con mas devoción su clítoris, buscando su orgasmo, y mi mano izquierda pellizcaba suavemente los pezones de mi amiga…

En ese momento ella empezó a jadear estaba llegando al orgasmo y yo empecé a moverme a su ritmo.. cada vez mas frenético “mas rápido mas rápido”, gritaba Baby, yo no podía mas que obedecer y mis pene entraba y salía de su vagina una y otra vez y mis manos no paraban de acariciarla… hasta que exploto de placer… y llego al orgasmo … poco a poco su cuerpo se fue destensando, volviendo a su estado de relajación, se volvió hacia mi y me beso en los labios, yo la devolví el beso, su lengua entro en mi boca y la recorrió entera suavemente despacio… buscando mi aroma mi sabor… y dándome el suyo… siguió recorriendo mi cuerpo bajando y besándolo hasta que llego a mi erecto miembro y lo introdujo en su boca relamiéndolo como si fuera un helado de vainilla, lo chupaba con devoción con placer, su boca tragaba mi miembro y lo dejaba escapar.. sus manos recorrían mis piernas, apretaban mi culo y cada vez deseaba mas dejar que ella descubriera mi sabor.. el sabor mas intimo de un hombre… ella me lo pedía con su mirada, deseaba recoger la leche de la vida dentro de su boca.. y yo no me negué a concederle ese placer… y mi cuerpo exploto dentro de ella..

Ya eran casi las ocho de la mañana el concesionario estaba a punto de abrir y ninguno de los dos queríamos que nos pillaran allí, decidimos vestirnos y esperar dentro de mi coche a que abrieran…

Durante la media hora de espera no dejamos de mirarnos sin tan siquiera hablar, simplemente nos mirábamos y entrelazábamos nuestras manos.. de vez en cuando se nos escapaba un beso…y por fin llego la hora.

Baby entro en el concesionario dejo las llaves del coche y al cabo de un rato salió, yo ya llegaba tarde muy tarde a trabajar por lo que mientras esperaba llame para decir que no podía ir, “me ha surgido un problema y hoy no puedo ir”, le dije a mi jefa.

Baby salió, y me pregunto si podía llevarla a su casa, yo por supuesto lo estaba deseando.. quiera seguir con ella todo el tiempo que puediera… nos dirigimos despacio hacia allí, hablamos del tiempo, de la crisis, del trabajo, queríamos relajarnos… y durante los cuarenta minutos que duro el trayecto no dijimos nada de nuestro encuentro.

viernes, 13 de marzo de 2009

DESIERTO

En aquel jardín
mientras el sol refleja su luz en tu rostro
contemplo tu mirada, tus labios
tu ser tan inmenso

Sintiendo tus manos sobre mi piel
sobre mis caderas ansiosas de tenerte
muy cerca

Unir tu piel con la mía y detener el tiempo
mientras gira el universo, unos minutos,
unas horas, pero es solo eso un momento

jueves, 12 de marzo de 2009

MANANTIAL

Eres manantial inagotable de placer
aguas cristalinas de las cuales me pude extasiar
explorando cada gota
sumergiéndome en lo profundo
descubriendo las ondulaciones
que produce el viento al soplar
explorando tu superficie
yendo por crestas y valles…

Caminaría lentamente por tus formas
y boceto en mi mente tu figura
palparía con mis dedos y manos
transformando cada sensación
en un movimiento perfecto
que me lleva a esculpir
cada parte, cada rincón…
hasta descubrir lo intimo
y lo prohibido…
lo plasmo en el centro de tu orgasmo…
y me quedo con tu feminidad…

Eres el éxtasis de lo sublime
eres la transformación de lo indescriptible
eres la sensación del gozo pleno
eres la lectura de la sensualidad…