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miércoles, 6 de mayo de 2009

La mentiras de mi marido, parte 2

Realmente estaba muy confundida ya que no era mi idea ser cogida por todos esos tipos pero me gustaba saber que me estaba vengando cruelmente de mi marido. Los muchachos no dejaban de besarme por todo mi cuerpo, mi boca, mi cuello, mis pechos, toda era una sensación única que nunca me imagine que podía llegar a vivir. Me acomodaron en el piso y se acomodaron para que chupara sus penes, claro que me llegaba a poner hasta dos a la vez en la boca, además era la primera vez que yo chupaba un pene que no era el de mi marido.

Ellos no soportaban más y me querían penetrar, pero antes de que lo hicieran, yo decidí sorprender a todos, sacándome los anteojos me pare y comencé a quitarme la peluca, los muchachos no entendían que sucedía, y tampoco mi marido el no podía creer que era yo, se quedo perplejo sin saber que hacer, yo podía escuchar como sus amigos rumoreaban a mi alrededor de mi presencia.

Me agache y dije con vos muy erótica " ahora quiero que me penetren por el culo ya que mi marido nunca me lo hizo" ellos estaban tan calientes que ni les importo que era la esposa de su amigo y acomodándose en una hilera detrás de mí comenzaron a penetrarme de a uno. La primera penetración me dolió ya que nunca me lo habían hecho y yo tenía mi ano muy estrecho, pero luego fue dejando de doler para convertirse en placer cosa que yo nunca creí que podía sentir.
Además el hecho de pensar como se sentía mi marido con esa situación me hacia olvidar todo dolor posible.
Ellos se fueron turnando para penetrarme todos, claro excepto mi marido que se quedo sentado en un sillón con una cara de destruido total y eso que estaba acompañado por las prostitutas, ya que los muchachos estaban muy entretenidos conmigo, pero él ni notaba la presencia de ellas.

Esa noche gocé como nunca, yo sin querer me había transformado en una verdadera puta ya que cuando se cansaron de romperme el culo siguieron con mi vagina y como buen final se fueron turnando para acabarme en la boca.
Para humillar aun más a mi marido cuando todos se cansaron de cogerme y la fiesta había terminado les cobre 100 dólares a cada uno de los muchachos, eso me hizo sentir una verdadera prostituta y les dije que contaran conmigo cuando quisieran para festejar cualquier tipo de fiesta, ah y les aclare a todos muy bien que si me querían ubicar que le pidan el teléfono al cornudo de mi marido.

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By: Sandy

viernes, 1 de mayo de 2009

El deseo de un amigo, parte 1



Hace unos meses charlando en mi oficina con mi amigo Marcos que siempre pasa a saludarme, empezamos a hablar sobre sexo y las fantasías eróticas de cada uno. Él ya sabia cuales eran las mías, ya que soy una persona abierta y siempre le cuento todo, pero el me sorprendió ya que de ese tema no hablaba mucho. Es de esas personas, que son muy reservadas para esos temas, pero seguramente juntarse conmigo lo hizo cambiar un poco y tal vez bastante mas! Resulta que me confeso que le gusta mucho la idea de ver a otras parejas haciendo el amor y sinceramente quería llevar su fantasía a la realidad y además tenia la posibilidad ya que un amigo de él suele organizar reuniones que terminan en sexo grupal. Yo le pregunte si el era capaz de llevar a su novia a ese tipo de reuniones y el contesto que si, pero que nunca le había hablado de ese tema a ella y además de eso no tenia ni la mínima intensión de compartirla solo hacer el amor con ella y observar como los demás lo hacen. Yo le confesé que la idea era buena pero que tuviera cuidado ya que la novia de él era muy tímida y no creía que se podría prestar a ese tipo de juegos.

Charlamos un tiempo mas y se marcho, a las dos semanas volvió y me dijo recordas mi fantasía, yo le conteste que si, y él dijo bueno se me cumplió. Yo me quede muy sorprendido ya que creí que eso iba a quedar en nada y le pedí que me cuente, él sin hacerse rogar accedió a mi pedido y me dijo:



El sábado nos reunimos en la casa de mi amigo Gustavo a comer unas clásicas pizzas con champagne éramos tres parejas, yo tenia puesto un jean y una remera, mi novia Ana de 22 años tenia puesto un vestido corto color piel que le combinaba muy bien con el bronceado de su piel y mi amigo Sebastián que tiene 25 años es rubio, bien delgado y tiene ojos celestes el estaba con una novia ocasional Gimena de 30 años que realmente estaba muy buena, tenia una camisa anudada a la cintura que le hacía resaltar los grandes pechos que tenia y una mini falda de cuero muy ajustada y la otra pareja eran Miguel de 24 años, morocho de pelo castaño, con físico de fisiculturista tenia una remera blanca al cuerpo que se le marcaba muy bien los musculos y Andrea 22 años que era bajita pero tenia un cuerpo muy bien marcado ya que iba siempre al gimnasio, tenia puesto un jean negro muy ajustado con un top blanco que le marcaba mucho los pezones. Yo la lleve a Ana con el pretexto de una reunión de amigos pero no le dije nada mas, sabiendo que si le decía algo ella iba a negarse rotundamente.

Comenzamos a comer pizza y a jugar a las cartas, mientras en la tv solo había una película ocasional, la partida de cartas era muy buena y divertida pero se torno aburrida ya que no apostábamos nada. Mi amigo Sebastián aconsejo apostar algunas prendas de ropa y yo la mire a Ana y ella dijo que si, sin titubear, confieso que ella nunca bebe alcohol y creo que el champagne la había desinhibido bastante, estaba muy abierta y reia mucho, pero muy consciente de lo que hacia. Para ese entonces Gimena había sintonisado en la TV el canal condicional Venus así que el ambiente se estaba poniendo cálido.

domingo, 26 de abril de 2009

El Debut De Mi Mujer ( Parte 3)

By Alexxx

Después de haber logrado cumplir las fantasías más oscuras de mi esposa, y haberla hecho gozar como nunca, llego el momento de cumplir mis propias fantasías. Aunque reconozco que unas de mis fantasías era compartir a mi esposa con otros hombres, cosa que ya había hecho, pero la otra la que realmente me involucraba era la de tener unas cuantas mujeres, toda una noche, para mi solo, incluyendo a mi esposa. Es que yo no podría gozar si ella no esta, estoy muy acostumbrado a compartir todo en la vida con ella.

Semanas después de l maratón sexual que tubo mi mujer con los cinco strepers, yo le insinúe a ella que quería cumplir una vieja fantasía mía que consistía en estar con varias mujeres en la misma cama, poder entregarme y que ellas hagan de mí lo que quisieran. Ella me dijo que le dejara todo en sus manos que cuando menos lo esperara ella me iba a dar la sorpresa.

Pasaron los días, pasaron las semanas y un día cuando llegue a mi casa después del trabajo, abro la puerta principal y me encuentro que estaba todo oscuro, comienzo a llamar a mi mujer y no respondía, solo veía una tenue luz que provenía de nuestra habitación, sin dudarlo me dirigí hacia allá. Cuando entro estaba toda iluminada por velas, era una imagen bastante misteriosa y me causaba hasta un poco de miedo. Me senté en la cama y entraron dos chicas de unos 20 años, vestidas completamente de cuero vinílico super ajustado al cuerpo, bien como me gusta a mí y en las manos traían unas sogas.

Ellas me recostaron en la cama con mucha violencia, sentándose una en mi pecho aferrándose a mí con sus fuertes piernas y atándome las manos al respaldo de la cama, la otra se encargo de mis piernas atándolas una a cada extremo de la cama. Mientras me hacían todo eso me decían que me iban a violar salvajemente. Yo sinceramente estaba temblando de miedo ya que no sabia lo que me esperaba, pero a la vez me excitaba mucho la idea de que ellas dominaran la situación, era algo que nunca había experimentado.

Me dejaron fuertemente atado y aparecieron dos mujeres mas, vestidas igual pero con unas mascaras de cuero en la cara, traían unos pequeños látigos en la mano y comenzaron a pegarme en mi cuerpo despacio pero incrementando la intensidad. Yo estaba todavía con la ropa puesta así que no me lograban lastimar, pero entro una quinta mujer, que era de piel negra y cabello enrulado tenia un cuerpo muy delgado pero unos grandes pechos y una cola bien paradita, realmente tenia un cuerpo hermoso, después cuando hablo comprobé que era brasileña. Ella traía una navaja y un gran bolso.

Ahí realmente me asuste, yo todavía no veía a mi mujer que con su presencia me tranquilizaría. Me sentía temeroso pero con pasión a la vez por estar con esas mujeres completamente descontroladas, todas vestidas igualmente de cuero, y yo atado en la cama a pura disposición de ellas. Realmente sentí en carne propia lo que sentía mi mujer cuando tubo sexo con todos esos hombres.

La Brasilera comenzó a cortar mi ropa en pedacitos hasta dejarme completamente desnudo, realmente me sentía indefenso y no podía tener una erección ni de casualidad con tanto temor que sentía, no me causaba mucha gracia ver esa navaja tan cerca de mi piel y menos cerca de mi pene. Una de las chicas saco del bolso, crema de afeitar y la rocío toda alrededor de mi pene, yo adivine la intención que tenían. La brasilera tomo con su mano mi pene totalmente flácido, mientras que las otras me afeitaban todo alrededor de mi pene hasta los testículos y el ano siempre lo hicieron muy delicadamente, sentir como rasuraban mi bello me excitaba mucho, seguramente por la zona en donde estaban, además me gusto el tiempo que se tomaron en hacerlo, fue algo muy lindo Una vez que terminaron me limpiaron todo con unas toallas y siempre dejándome atado me brindaron un pequeño espectáculo. La brasileña y tres chicas mas comenzaron a besarse y acariciarse pero de repente todo se torno violento.

La brasilera tomo una de las chicas enmascarada y comenzaron a desnudarla con fuerzas mientras otra chica que estaba sola comenzó a besar mi pene que aun seguía completamente flácido. La Negra se puso un cinturón con un gran consolador y comenzó a penetrar a la mujer que tenían agarrada entre varias, eso realmente comenzó a excitarme, la negra penetraba a esa mujer con todo tipo de consoladores, y así estuvieron por un largo rato, yo nunca había visto tantos consoladores juntos y menos de esos tamaños. Mientras que mi pene quería ponerse erecto, la hermosísima rubia que estaba conmigo, me dijo que me lo iba a hacer crecer pero dentro de su boca porque ella lo quería sentir ponerse erecto ahí dentro. La idea me éxito mucho y abriéndola bien grande puso todo mi pene sin dificultad ahí dentro. Mi pene comenzó a crecer pero muy despacio, la rubia no dejaba de succionar el mismo con fuerza sin dejarlo salir un centímetro afuera de su boca, a la vez ella con un dedo comenzó a penetrarme muy despacio en el ano cosa que nadie me había hecho antes, eso me produjo una extraña sensación ya que mi pene inexplicablemente comenzó a parase muy rápidamente.

Yo podía sentir como mi pene buscaba lugar dentro de la boca de la rubia Ella comenzó a respirar con dificultad y yo sentía como mi pedazo entraba por su garganta, juro que fue la sensación más hermosa que sentí en mi vida, era algo nuevo y único para mí, ella me miraba bien a los ojos mientras yo la penetraba por la garganta, de golpe penetro todo su dedo en mi ano y yo como si hubiera sido una reacción natural de mi cuerpo tuve un orgasmo maravilloso acabándole todo dentro de su garganta. Ella retiro muy despacio el dedo de mi ano, mientras sacaba mi pene de su boca y no mostró signos de ninguna gota de semen, se lo había tragado todo y con mucho placer. Mientras la Brasilera ya se había cansado de sus actos lesbios, volvió en busca de mi y me dijo "ahora vas a hacer el amor con todas y mas vale que puedas porque sino no va a ser un dedito lo que te penetren sino esto" y me mostró un gran consolador que llevaba en la mano, yo sin dudar le dije que si pero que no quería que me penetraran con eso ya que no era de mi agrado, ella al escuchar mis palabras tomo un látigo y me propino cuatro latigazos muy fuertes y dolorosos diciéndome:

"Acá la que mando soy yo así que mejor cállate la boca y obedece". En ese momento comprendí lo que era ser sometido, sentir que alguien esta haciendo con vos lo que quiere y la mezcla del temor, placer y dolor daban un resultado de un éxtasis muy placentero que solo se sentía en ese momento. La brasileña manejaba todo ella le decía a las demás chicas lo que tenían que hacer, yo le tenia miedo pero a la vez me sentía muy seguro en sus manos.

La brasilera ordeno que me untaran con crema todo mi pene como si fuera un pastel, las chicas tomaron unos pomos que se usa para ponerle crema a los helados y me pusieron por todo mi pene, mis testículos y mi ano, claro es de imaginar lo que sucedió después, ellas todas juntas se encargaron de sacarlo todo con sus lenguas, hasta sentí la lengua de la brasileña como penetraba mi ano en busca de rezagos de crema, luego todas una por una volvían a poner crema en mi pene y lo chupaban como si fuera la ultima vez que tenían un pene en su boca. Yo trataba de soportar mi orgasmo pero no pude ya que ellas no iban de para de chuparlo hasta no hacerme acabar cosa que hice mientras unas de las chicas pasaba la puntita de la lengua muy despacio por la cabeza de mi pene retirando la crema que por ese momento se mezclaba con mi leche calentita.

Ella al ver eso mostró una linda sonrisa y degusto todo sin dejar nada. Para darme un poco de tiempo para recuperarme la brasileña tomo una vela encendida y dejo caer la cera caliente en mi pecho, lo hacia de a poco, dejando caer pequeñas gotas hasta llegar a mi pene en donde solo se limito a dejar caer cera alrededor del mismo, el dolor que me causaban las pequeñas quemaduras era acompañado de placer cuando inmediatamente la cera se secaba y se tornaba fría. Luego apago la vela y comenzó a penetrarse en el ano la base de la misma, ella lo metía todo dentro y luego lo sacaba casi hasta afuera, la vela era bastante larga y gordita, realmente esa mujer era capaz de todo.
Luego que la brasilera termino de jugar con la vela mi pene ya estaba erecto otra vez y mientras yo seguía atado, todas se fueron turnando una por una para montarme, pero antes de cojerme me hacían un streptes único, por dios era algo maravilloso realmente las minas tenían un cuerpo espectacular, solo no entendía porque dos de ellas estaban enmascaradas. Mientras que ellas me cogían yo hacia lo imposible para no acabar ya que sabia que acabando mi pene se iba quedando sin fuerzas. Me montaron reiteradamente y yo pude mantener toda mi leche hasta que en una de esas la brasilera se subió a la cama y dando me la espalda se comenzó a sentar con su ano abierto por sus manos sobre mi pene, ella me dijo "ahora vas a saber lo que es cojer" y dejo penetrarse completamente por mi palo, yo podía sentir el calor de su ano con mi pija.
Ella comenzó a moverse con toda furia y no se detenía, yo no podía creer la fuerza que tenia esa mujer y claro no pude soportarlo y acabe todo dentro de ella, pero lo mas increíble es que ella me pedía mas y mas y no dejaba de moverse, yo no soportaba el dolor de mi pene que estaba siendo realmente exprimido. Termine exhausto y la brasileña saco mi pene de su ano y le indico a una de las chicas que pusiera su boca bien abierta detrás de la cola de ella, entonces la brasilera abriéndose con mucha fuerza el ano dejo caer de adentro todo mi semen directamente a la boca de la chica, esa escena fue increíble, yo nunca había visto nada igual, la brasilera le ordeno que tragara todo eso y sin dudarlo la chica lo hizo.

Luego a mi pene le costaba ponerse erecto así que me pasaron una crema intima y me lo masajearon para que este vuelva a funcionar, al minuto estaba erecto y mucho más que antes, yo nunca había utilizado este tipo de cremas intimas. Así que ellas me fueron entregando de a una sus lindos culitos que yo fui penetrando muy complacido, esa noche fue interminable perdí la cuenta de cuantas veces las penetre y en cuantas posiciones, lo único que me acuerdo es que yo ya estaba desmayado del cansancio y ellas me seguían poniendo crema intima para poder endurecer mi pene una vez más, así hasta la madrugada en que todas se marcharon, solo se quedo una que sin saberlo yo era mi esposa, era una de las chicas enmascaradas, ella me desato, me abrazo y se quedo a mi lado. Yo le pregunte quien era la otra mujer enmascarada y ella me confeso que era su mejor amiga, una chica que yo siempre le tuve ganas y mí esposa lo sabia, le pregunte como la llevo a que ella hiciera eso y me dijo que ella le había comentado la sorpresa que me iba dar y la amiga le pidió por favor que quería participar.
Yo sinceramente no las había reconocido por que la luz de las velas no permitían ver bien con claridad. Así dormimos por un día entero y yo no quise saber mas nada de mujeres por un largo tiempo ya que realmente no había quedado nada en el tintero por cumplir, para mí la vida era perfecta, tenia una esposa con la cual hacíamos todo sin ningún tipo de pudor o reproche, pero claro las historias felices siempre tienen sus dramas y lo bueno siempre algún día tiene que terminar y eso nos sucedió también a nosotros, pero eso ya saben eso es otra historia.

By: ALEXXX

lunes, 6 de abril de 2009

IMAGINA



tus manos entrelazadas con las mías, transmitiendo, sensualidad y calor, comprensión y amor, si como un pacto, un pacto entre los dos, ni Dios, ni la Naturaleza, solo tu y yo.

Entonces mirare tus ojos fijamente, entrare a tu cuerpo, a tus pensamientos y sentimientos por tu mirada, me acerco a tu corazón, casi imperceptiblemente, con mucha cautela, no quiero que cierres tus ojos, no antes de entrar por completo a tu ser, no antes de hacerte soñar, vivir y sentir como yo te vivo, como yo te siento, no con reglas, ni tabúes, solo con un infinito amor y una fuerte pasión que me mata.

Cuando este tan cerca de ti mis labios besaran suavemente los tuyos, mi aliento te embriagara. Si puedo sentir tu boca, tu lengua jugueteando con la mía, mientras, mis brazos se engancharan a tu cuello, los tuyos a mi cuerpo. ¿Puedes sentirlo? mis manos bajan lentamente por tu espalda desnuda, aprisionándola contra mi pecho, los besos se vuelven interminables, intensos, pero decido recorrer tu cabello con mi respiración, tu cuello y tus orejas.

Cada segundo la pasión crece, te quiero mas cerca, ahora yo soy el que te siente muy dentro,.tan dentro de ti como para arrancarte un grito silencioso un gemido de pasión, desbordando toda tu sensualidad en un momento, un momento, solo eso…

Te recuesto en esa cama, en la que duermo, mi lengua recorre cada centímetro de tus pechos, tu abdomen, haciendo pequeños movimientos, hasta llegar a tu pubis, donde me detengo y lo observo, lo contemplo, hombre al fin y al cabo, con tu falo bien erecto, mi boca no puede contenerse, le urge tenerlo dentro, se le insinúa sacando su lengua, tocándolo húmedamente, besándolo, acariciándolo, para culminar succionando ese licor que emerge
desde adentro....

miércoles, 25 de marzo de 2009

NUESTROS CUERPOS



Nuestros cuerpos extasiados
Que sudaban de placer
Cuando dábamos el alma
Antes del amanecer

Nuestros cuerpos enredados
En la sala, en el sofá,
En la cocina, en el baño
En el piso del desván

No se necesitaban las sábanas
Sin almohadas daba igual
Al unirse nuestros cuerpos
Todo era celestial

Una vela iluminaba
Una canción al compás
Se aceleraba el ritmo
Y aumentaba la humedad

Los gemidos que nacían
De dos cuerpos desquiciados
Desquiciados de locuras
Y de coitos alcanzados

Los gemidos delataban
Supremas sensaciones
Animales salvajes
fuimos en ocasiones

entregamos el alma
la vida de nuestros cuerpos
ternura en las miradas
amor con cada incienso

Amor en cada roce
pasión en cada beso
fundidos tu y yo
en un eclipse de deseos.

martes, 24 de marzo de 2009

QUIERO BESARLE...



Me despierto y le veo tumbado a mi lado, con los ojos cerrados y los labios entreabiertos, tentadores. Me consume por dentro no poder besarlos. Giro en la cama dándole la espalda. Mis movimientos le despiertan. Pasa una mano por mi cintura y se acerca a mí. El contacto de siempre, pero nada más. No me atrevo a dar el paso.

Noto su cálida y lenta respiración en mi nuca, demasiado cerca. Cierro los ojos para inundarme de esa sensación. Respiro hondo. Suspiro. Quiero besarle. Pongo mi mano sobre la suya y la acaricio, la siento suave y protectora. Me abraza. Me giro hacia él. Sus brazos me rodean y me cobijan bajo las sábanas. Quiero besarle.

"Te quiero", me susurra aún medio dormido. Apoyo mi cabeza sobre su pecho. Su mano acaricia mi pelo. Quiero besarle. Paso mi mano sobre su vientre y le rodeo con mi brazo. Caigo dormida.

Al despertar, él me está observando. Mis ojos se fijan en los suyos, oscuros, brillantes. Me sonríe. Quiero besarle. "¿Qué tal has dormido?", me pregunta. Le respondo que bien, que a gusto. Acaricia mi mejilla con su mano. Se acerca más a mí. Me besa en la frente. Sonrío y le miro. Nuestras bocas están peligrosamente cerca. Me acerco más a él. Se acerca más a mí.

Sus labios son suaves, carnosos, blandos. Se amoldan perfectamente con los míos. Los acarician, los rodean, los toman… Le estoy besando. Su lengua asoma tímida y roza mis labios con su punta. Mi lengua le da la bienvenida. Su mano se apoya en mi nuca, con suavidad. La mía le acaricia el vientre bajo la pijama. Su piel es suave, agradable. Cada parte de mi cuerpo está ahora mismo pendiente de sus caricias.

Se separa de mi boca y me mira. Sus ojos están inundados de cariño. Los míos muestran incredulidad ante lo ocurrido. "Llevaba meses esperando esto", confiesa. Su mano vuelve a acercarme a él. Me besa de nuevo. Gira y se coloca sobre mí, envolviéndome con su cuerpo. Le quiero. Quiero ese contacto. Le quito la camiseta. Quiero sentir su piel, ver su cuerpo. Acaricio su cuello con mis labios, lo beso. Su boca vuelve a aclamar la mía. Nos fundimos en un beso profundo y lento. Siento escalofríos. Me estremezco.

Sus dedos acarician mi brazo. Pasan bajo mi camiseta. Tocan mi piel, mi cintura. Me la quita. Me observa. Besa mi hombro, mi cuello. Suave, con dulzura. Mi mejilla, mis labios de nuevo…

Las manos nos van desnudando. Todo es lento, sin prisas. Noto su piel sobre la mía. Sus manos tocándome como si me fuera a romper, delicadamente. Las mías recogen su calor. Le recorren por completo.

Siento su deseo. Sus ganas de unirse a mí. Siento su cuerpo creciendo sobre el mío. Se desliza hacia arriba y nuestros sexos se tocan. Una mezcla de sentimientos se revuelve en mi interior. Quiero que ocurra. Quiero que me posea y que me sienta para él. Esta noche me entrego a su cuerpo. Le quiero…

Las caricias bañan nuestros cuerpos. Los besos son los protagonistas. Me humedezco por momentos ante la sensación de tenerle tan cerca. Apoyo una mano sobre la parte inferior de su espalda y le empujo con suavidad hacia arriba, notando como se introduce levemente en mí. "¿Estás segura?", me pregunta. "Nunca había estado tan segura". Mis palabras le hacen sonreír. Me dedica otra mirada tierna, llena de amor. Me besa con suavidad mientras su cuerpo comienza a poseer al mío.

Nuestras respiraciones son acompasadas. Mis ojos se cierran y mis sentidos se abren por completo, sintiendo cómo se introduce en mi interior centímetro a centímetro. Mis manos recorren su espalda, amoldándose a cada músculo y a cada curva. Beso su hombro y su cuello mientras él comienza a moverse al ritmo en el que mis manos le llevan. La sensación de estar unida a él, de haber cumplido mi mayor deseo, es superior a cualquier placer. Su piel en contacto con la mía es la sensación más agradable que pueda recordar. Sus labios siendo besados por los míos, su lengua ofrecida a la mía, sus manos y sus caricias… Algo inimaginable, inolvidable. No quiero que acabe nunca. "Te quiero", le digo "te quiero mucho". Me responde con un beso, de nuevo.

Me sorprende la lentitud de sus movimientos, como si quisiera hacerlo durar toda la vida. Tiene miedo de que algo me moleste, de hacerme daño, lo sé. Me ve frágil, me ve como su pequeño tesoro recién encontrado. No puedo dejar de mirarle, ver sus ojos fijos en mi y sus labios abiertos, tentando a los míos. Su frente brillando del sudor producido por la emoción y el deseo. Le acaricio el pelo, la cara. La otra mano aun apoyada en su espalda le anima a ir más rápido. Quiero que disfrute por completo, sin miedo.

El roce de nuestros cuerpos, el contacto del sexo y las caricias nos estimulan y nos excitan. Siempre ocurre ante un nuevo contacto con alguien, pero con él es diferente. Le quiero.

No podría permitir que se volviera a marchar de mi lado. Los años separados y los días que hemos pasado creando una amistad especial no han podido borrar los restos de un amor de infancia. Una fantasía esperada, por fin cumplida. Un contacto que siempre había imaginado y que ahora puedo conocer.

Ahora, en una cama, bajo la sábana, dos personas convertidas en una única silueta sienten, disfrutan y desean entre caricias y besos.

viernes, 20 de marzo de 2009

COMO SI FUERA AYER...



Autor: M. Sosa

Aún esta presente en mi mente como si fuera ayer aquella tarde lluviosa cuando sonó el teléfono de mi escritorio, contesté y escuché tu varonil voz:

-Necesito verte, por favor ven en cuanto salgas estoy trabajando solo en la oficina de la calle de Independencia, no sabes como ardo en deseos de verte de abrazarte de besarte...

Yo titubeé no supe que contestar, tu de nuevo insististe y entonces decidí que te iba a ver acabando el trabajo que tenía que hacer...

Apagué la computadora me temblaban las manos y estaba cayendo un torrencial que no me dejaba ver más allá.

Salí de la oficina y no llevaba paraguas así que me empapé toda pero aún asi la lluvia no calmaba mi saciedad que tenía de tí, de tus besos y de tus abrazos...

Llegué a la oficina, toqué el timbre y tu me abriste la puerta, me dijiste que estaba empapada pero no importaba aun así me besaste y cerraste la puerta de la entrada me seguiste besando me tomaste de la mano y subimos la escalera redonda y se veía através del vitral los rayos que caían...

Abriste la puerta del baño y estaba ahi un espejo grande con un marco plateado me pusiste frente a el y tu me abrazaste por detrás y empezaste a acariciarme y a besarme, tus manos recorrían todas y cada una de las partes de mi húmedo cuerpo, entonces sentí como metías tu mano entre mis piernas hasta llegar a mi sexo caliente y lo acariciaste mientras yo todo lo veía através del espejo, me excitaba y sentía tu sexo erecto cada vez más y más.

Me besabas el cuello, acariciabas mis senos, me hacías gemir, hasta que decidiste tirarme al suelo bajaste mi ropa interior y me penetraste rápidamente y toda tu esencia se vertió dentro de mi...

Acabamos exhaustos, ya era tarde me vestí aún seguía lloviendo afuera me acompañaste a la puerta nos dimos un último beso y tomé el taxi que iba pasando en esos instantes...

jueves, 19 de marzo de 2009

DESPEDIDA



El asunto es que Alfredo y yo habíamos sido amantes por algo así como un año; compartimos buenos ratos, nos divertimos mucho sin preguntarnos que hacia cada uno las noches que no pasábamos juntos; sin expectativas más allá del desayuno. La mala noticia era que su jefe decidió mover el negocio y Alfredo se iba de la ciudad. La mudanza, coincidió con una de esas épocas en las que yo estaba de trabajo hasta los codos, así que a pesar de los muchos intentos había sido imposible conciliar una despedida como la que nuestra historia se merecía.

Despedidas hubo varias, todos lo íbamos a extrañar mucho (cada uno de diferente forma), así que se aprovechaba cada oportunidad para reunir a la banda, tomarnos unas cervezas, desearle buen viento al viajero y hacer planes para ir a visitarlo. Los amigos no se imaginaban que en cada reunión de esas, él y yo estábamos tratando de cuadrar una discreta evasión que nunca se pudo concretar. Yo casi me había resignado a dejar la cosa así y despedirme con un cándido abrazo en público, mientras me imaginaba sus manos recorriendo mi cuerpo.

Un jueves en la tarde, menos de 24 horas antes de que el camión que llevaría la mudanza de Alfredo saliera de la ciudad, resultó que yo tenia tres horas muertas en el trabajo mientras esperaba turno para usar un equipo. Tenia mil cosas que leer y un informe que escribir, pero decidí entra al msn.

-Hola tu? ¿todo listo para la mudanza?
-Casi, estoy respaldando algunos archivos? no puedo arriesgarme a que le pase algo al computador durante el viaje.
-Claro!! Entonces? estas en tu casa.
-Si, aquí en medio de cajas. Y tu? ¿Mucho trabajo?
-Si ya sabes, fin de año? pero tengo tres horas muertas.
-¿Te lanzas?
-Llego en 20 minutos.

Hubiera sido bueno ir primero a mi departamento, la falda de mezclilla y las sandalias estaban bien, pero hubiera preferido cambiar la playera demasiado ancha por una sin mangas un poco más sexy; pero no había tiempo. Así que de salida pasé por el baño, me compuse el pelo recogido en una cola de caballo y me subí al carro tratando de no imaginarme lo que iba a pasar, para no distraerme mientras manejaba. El trafico fue benévolo con migo aquella tarde así que en menos de 20 minutos estaba estacionando en frente del edificio.

El timbre de su departamento nunca funcionó, había que gritar a la ventana. Ese ritual a la llegada al departamento de Alfredo no me gustaba del todo; casi siempre me pasaba unos minutos allí esperando a que él oyera mis gritos por encima de la música y bajara a abrirme. En esta ocasión no tuve que esperar. Tan pronto pasé la puerta caí en sus brazos, sus manos recorrían mi espalda y el ??hola? se silenciaba en un beso profundo.
-Pensé que no te volvía a besar en esta ciudad.
-Yo también.

Subí las escaleras adelante de él, con sus manos apoyadas en mi cintura. Llegamos directo al estudio por que el PC había hecho un ruido que reclamaba la atención de Alfredo, pero también por que la habitación estaba cubierta por ropa, cajas y maletas a medio empacar. Mientras él puso un CD nuevo en el computador, yo ojeaba los libros empacados en una caja. Alfredo se acercó por la espalda y me besó en el cuello mientras por debajo de la playera sus manos llegaron a mis senos, la playera ancha tenia sus ventajas.

La luz de la tarde entraba por la ventana y mi cuerpo se encendía con el contacto de su cuerpo pegado a mi espalda y la caricia cada vez más fuerte de sus manos en mi pecho. La vista al parque era sensacional. Su boca rodeó mi cuello y se encontró con la mía, unidos en un beso que empezó muy suave pero se fue haciendo cada vez más intenso; me di la vuelta para quedar de frente a él y empecé a acariciar sus piernas y sus nalgas. La respiración se hacia agitada y el calor de la tarde, sumado a la intensidad del contacto de nuestros cuerpos, empezaba a hacer molesta la ropa.

Alfredo se quitó la camisa mientras yo me quitaba la playera; nuestras pieles se buscaron en un abrazo con caricias lentas en los brazos, la espalda, el cuello, las nalgas? ahora era mi falda y su pantalón los que sobraban así que nos deshicimos de ellos. Mis labios buscaron los suyos pero él me apartó con suavidad…..
-Nunca te había visto con luz de tarde, me gusta tu piel con esta luz.
Mientras miraba cada parte de mi cuerpo como si estuviera descubriendo algo nunca visto, se sentó en el sillón. Yo me acerqué a la ventana y con una mano empecé a acariciar mi seno por encima del sosten, mis pezones estaban muy sensibles y la caricia los hizo muy evidentes.

-Usa tu otra mano.

Obediente llevé la otra mano al seno libre pero él negó con la cabeza, lentamente, sin decir palabra. Así que llevé mi mano derecha al pubis sobre el panty de algodón blanco, usé dos dedos para recorrer mi vulva mientras mi cadera giraba lentamente para facilitar la caricia. El sol abrazaba mi cuerpo y yo disfrutaba por igual mis caricias y su mirada absorta en el suave contoneó de mi cuerpo. Yo mientras tanto, lo miraba con la boca entreabierta, su pene hinchado levantaba notoriamente el boxer y mantenía mi atención en su entrepierna.

Cuando empecé a sentir la humedad desbordante, Alfredo me hizo señas con una mano para que me acercara y se acomodó en el sillón. Me acerqué a él caminando lentamente, cuando estuve a su alcance rodeó mi cuerpo con sus brazos y soltó el broche del bracier en mi espalda. Lentamente bajó uno por uno los tirantes antes de descubrir mis pechos, los cuales cubrió inmediatamente con su mano y su boca. La punta de su lengua recorría lentamente el borde la aureloa, apretaba suavemente el pezón usando sus labios, o chupaba con desesperación como si de mi pecho emanara su fuerza. Sus piernas rodeaban mi cuerpo y yo podía acariciar sus muslos.

Separándome un poco me dejé escurrir hasta el piso, él se sentó en el borde del sillón para darme acceso a su pene delicioso todavía aprisionado en su ropa interior. Me las arreglé para quitar el boxer y dedicarme a besar y lamer su falo mientras con la mano acariciaba sus testículos. Recorrí el frenillo de abajo arriba con mi lengua mientras Alfredo hacia gestos de placer y ponía sus manos sobre mi cabeza para invitarme a darle una mamada. Me encantaba su pene, siempre ejerció unas especie de magnetismo sobre mi; tenerlo en mi boca, recorrerlo de arriba abajo apretando con mis labios, besar el glande, chuparlo, recorrerlo con las manos, sentirlo vibrar en mi garganta, encendía todo mi cuerpo de forma indescriptible.

Sus manos sobre mi cabeza dirigían el ritmo primero pausado y luego cada vez más intenso hasta que la tensión en su cuerpo le causó una especie de espasmos.
-¡Espera! Detente un poco! ? no quiero venirme todavía
Respiró profundamente y se acercó para besarme en los labios. Luego se estiró por encima del brazo del sillón para alcanzar un condón que esperaba en la biblioteca vacía. Rasgó el empaque y se lo puso mientras me besaba en los labios. Tomándome por los brazos me ayudó a ponerme de pie en frente de él. Bajó el panty colmado de humedad y me invito a sentarme sobre su pene más que erguido, mientras me penetraba. El ajuste era perfecto.

Después de todo lo que habíamos compartido los dos sabíamos muy bien lo que el otro necesitaba para llegar a la cima del placer. Sentada sobre sus piernas de frente al él, me moví en círculos con su penen bien adentro de mi. Mientras lo hacía sentía el estimulo sobre las paredes de mi vagina que empezó a contraerse rítmicamente. Le besé en los labios, las orejas, el cuello; le acaricié el la cabeza con mis dedos entre el cabello, mientras él recorría mi espalda con una mano y aprisionaba un pezón con los dedos de la otra mano.

Puso sus manos en mis nalgas, acarició, apretó y finalmente me ayudo a impulsarme para moverme de abajo hacia arriba para luego volver a bajar; recorriendo su pene a todo lo largo con los labios de mi vulva. En medio de jadeos y sin dejar de rotar mi cadera incliné mi cuerpo separándome de él mientras me sostenía de los brazos del sillón, la fricción se sentía más intensamente e hizo que aceleráramos el ritmo de los movimientos hasta que mis ojos se nublaron con miles de estrellas, todo mi cuerpo se sonrojó y mi vagina se inundó con mis líquidos.

Me detuve un poco para recuperar el aliento. El aprovechó al pausa para ponerme de pie (casi no me sostenía); se acomodó de nuevo en el borde del sillón y tomándome por la cadera me dio la vuelta y me jaló hasta que estuve de nuevo sentada sobre sus piernas esta vez con su pene en mi vagina penetrándome desde atrás. Empezó con movimientos lentos que se fueron haciendo cada vez más rápidos y apremiantes. Eso me enloquecía y él lo sabía; como sabía que si además de bombear en mi vagina, estimulaba mi clítoris con sus dedos yo iba a perder el control por completo en un paroxismo de jadeos y gritos.

Y perdí el control, dejándome llevar por el impulso de sus embestidas y los movimientos circulares de su dedo sobre mi clítoris hinchado. Mis jadeos se hacían cada vez mas fuertes, sentía gotas de sudor deslizarse por mi espalda y mi pecho; los músculos de mis piernas protestaban por lo exigente del movimiento en esa posición; pero yo no paraba de subir y bajar con euforia. Para mantener el ritmo, Alfredo puso sus manos en mi cintura al tiempo que yo continuaba la faena en mi clítoris. Con cada una de sus envestidas sentía el golpe de sus testículos y me iba acercando más y más a una gran explosión orgásmica.

Sentía cómo cada músculo de mi vagina apretaba su pene al compás de las penetraciones, sentía mi respiración cada vez más acelerada y la tensión en cada uno de los músculos de mis piernas.

-Te gusta nena?, dímelo!
-Me encanta, me encanta!!! Si! Sigue!, no te detengas!
-no me detengo, vente, disfrútame, me tienes todo para ti.
-si, si, sigue!, siiiii ahhhhh
-vamos nena vente, así!

Yo me sentía desfallecer pero el movimiento no cesaba, el placer llenaba todo mi cuerpo surgiendo desde la vagina colmada de líquido; las luces... había entrado en una sucesión de orgasmos que parecía interminable.

-Yo también me voy a venir
-si? vente ,vente, damelo!!
-ahhhh

Después del espasmo y las contracciones; el movimiento se fue apagando lentamente, estiró su mano para reclinar el sillón y yo caí estrepitosamente sobre él y allí me quedé.
No se cuanto tiempo pasó, debieron ser algunos minutos. No estaba dormida y creo que él tampoco, pero no estaba realmente despierta, sentía como si chorros de agua salieran de todo mi cuerpo, o pequeñas flores brotaran a través de los poros de mi piel. Estaba exhausta y feliz. Alfredo me acariciaba un brazo al tiempo que dormitaba.

Cuando recuperé la conciencia y mire el reloj me incorporé de un brinco, le di un beso en el pecho y me fui al baño. Tome una ducha larga dejando que el agua corriera por mi cuerpo cansado y renovado al tiempo. Cuando estaba por salir, Alfredo entró en la regadera y decidió enjabonarme de nuevo. Mientras yo me dejaba hacer, cubrió mi cuerpo con espuma y luego la fue quitando con sus manos y el agua corriente; después de un largo beso de despedida me autorizo a salir de la ducha para vestirme y correr de regreso al trabajo.

miércoles, 18 de marzo de 2009

UNA AGRADABLE RECOMPENSA



Ahi estaba yo desnuda como diosa dirias esperandote... pasaban las horas y nada... ningun hecho que anunciara tu tan anhelada llegada, finalmente el cansancio me vencio y me dormi... Estaba amaneciendo cuando por fin escuche el sonido de un coche aparcando en la entrada... rapidamente me puse la bata y corri a la entrada a recibirte como era apropiado, ahi estabas tu regresando de la oficina tu mi grandioso dios del sexo. Me regalaste apenas una media sonrisa, el cansancio y el fastidio estaban marcados en tu rostro, pero ahora mi pequeño ahi estaba yo para alejar tus problemas.

Me acerque y sin mas espera te bese apasionadamente desfogando ahi todas mis necesidades mi espera interminable mi amor por ti, tu tan solo me respondiste con un beso a medias, me enfade... no habia esperado tanto como para que te dejaras vencer tan solo por el cansancio mordi tus labios hasta que una pequeña gota escarlata aparecio, fue ahi cuando te percataste que no me daria por vencida tan rapido, me abrazaste contra tu cuerpo fuertemente me lastimabas pero no importaba ahora mi objetivo lo habia cumplido ahora me castigarias cual la niña malcriada que soy.

Me levantaste en brazos y me llevaste cargando escaleras arriba, mi piernas firmemente sujetas a tu cintura y tus labios sobre los mios, llegamos a la habitacion y me liberaste de tu abrazo y yo sintiendome mas excitada que en un comienzo me dirigí hacia la cama , pero no tu no querias estar ahi caminaste directamente hacia el baño sin ni siquiera girar para mirarme... ahora lo entendia querias que yo tomara el papel de sumisa esta noche pero no... te esperaba una sorpresa, siguiendo tus pasos me dirigi al baño. y ahi estabas tu esperandome sin mas ni mas me abriste la bata bruscamente y ahi estaba mi piel, cuerpo mi alma ante ti, mire tus ojos y ahi pude ver una fugaz chispa de lujuria , asi que adopte el papel que tanto te gusta y te desespera a la vez; espere a que me dictaras tus indicaciones cual la vil sierva que era.

Pusiste mis manos sobre tus hombros esos hombros anchos que tanto me encantan lentamente te desvesti dejandote solo en calzoncillos, me tomaste de las muñecas y me cargaste agresivamente, nuevamente nos besamos profunda apasionadamente, tu lengua buscaba con desesperacion la mia, la pasion recorria por nuestros cuerpos y yo solo queria tenerte ahi tu lengua jugueteando con la mia, te senti impaciente, esa era la señal era mi turno de torturarte, deje tus labios y baje lentamente besando tu cuello tu pecho, me dirigi hacia tu vientre jugue largo rato con mi lengua sobre tu ombligo, yo sabia lo que tu querias pero todavia tenias que sufrir mas por haberme echo esperar tanto...

Con mis dientes poco a poco te baje los calzoncillos llenandote de besos pero evitanto la zona genital, levante la mirada una vez mas como la niña caprichosa que era y pude ver en tus ojos que iba a pagar esa tortura, pero nada importaba me encantaba verte ahi desesperado por mis caricias por mis besos abriste la regadera el sonido del agua cayendo me hizo estremecerme, me volviste a levantar por las muñecas, pero esta vez para mi sorpresa fue para cerrarme la bata, me desconcertaste, te dirigiste a la regadera y entraste en ella, el agua cayendo sobre tu cuerpo que vision tan mas excitante, y ahi me encontraba yo levantada congelada ante esa imagen.

Tus brazos fuertes me jalaron nuevamente hacia tu cuerpo, el agua fria chocaba contra el mio, ahora lo entendia te gustaba la vision de la bata mojada sobre mi cuerpo , me quite la bata sensualmente, cayo al suelo con un golpe sordo y ahi estaba yo, mi boca, mi senos mi cuerpo esperando la caricia de tus manos, mis pezones estaban erguidos esperando ansiosos tu caricias, el agua fria golpeaba contra ellos produciendome un estremecimiento doloroso y placentero, nuestros labios se fundieron una vez mas en un beso jugueton y ardiente, mientras tus manos se dirigian hacia mis pechos que reclamaban tus atenciones, dejaste mis labios para dirigirte a ellos me besaste me mosdiste me pellizcaste arrancandome gemidos de satisfacción.

Mientras me comias los senos tus manos bajaron hasta mi conchita, con tus dedos abriste mis labios buscando mi botoncito de placer, tomaste mi clitoris y comenzaste a masturbarme que delicia me arrancabas jemidos cada vez mas sonoros me estremecia de placer hasta que no pude mas y me vine derramando sobre tus manos mi jugoso nectarAcercaste a mi odio tu boca y me susurraste:
-esta es tu noche pequeña , esta noche te hare gozar como nunca eres mia mi
- solo pude contestar –
-soy tuya, tu mujer, tu hembra soy tuya

Nos enjabonamos los dos repartiendonos caricias ambos, mis manos bajaron hasta tu miembro, erecto y duro, te debia de estar doliendo esa ereccion asi que me dirigi a aliviarla con mis caricias, llene de besos tu glande,te lami , te mordi , te hice el amor con mi boca hasta que me regalaste tu lechita, me la trague toda como la buena sierva que soy. Me levantaste me apoyaste contra la pared y atravesaste mi conchita con esa formidable lanza ahh.. tan solo pude exclamar comenzaste con un movimiento suave pero, poco a poco fuiste aumentando la velocidad de las embestidas con tus manos comenzaste a acariciar mi clitoris nuevamente y me vine un orgasmo tras otro tras otro, sin darme cuenta ahora nos encontrabamos en la cama.


Me colocasta de a perrito sobre ella y me penetraste nuevamente , tu mano se dirigió nuevamente hacia mi clitoris provocándome mas placer del imaginable, de repente te senti estremecerte y un segundo despues sentí esa miel de dioses golpèando contra mi utero, me vine otra vez quedando extasiada sobre la cama y tu con tu boca sobre mi sexo sorbiendo los fluidos mezclados de ambos. De pronto senti tu lengua ir desde mi clitoris hasta mi ano, la introduciste en mi vagina lamiendome, besandome, acaricandome, senti uno, dos, tres dedos dentro de ella mientras tu lengua describia circulos sobre mi clitoris, no pude evitar venirme una vez mas... y de nuevo te bebiste mis jugos.


Caiste a la cama de espaldas era mi turno de darte placer me monte sobre ti y comence a cabalgarte como una vaquera, arque mi espalda y me vine mi orgasmo temblo dentro de mi un segundo antes de sentirte dentro de mi, caí rendida sobre ti, y nos quedamos dormidos juntos, llenándonos de besos y caricias.

martes, 17 de marzo de 2009

NERVIOS



MI HISTORIA PARA TI.....

La mañana era fría, acababa de salir de mi casa y me recorrió un escalofrio por mi cuello, algo me iba a pasar… siempre que tenia esa sensación algo pasaba.

Me dispuse como todos los días a coger mi coche para ir a mi oficina, recorrí la CARRETERA, como todos los días, sin coches era demasiado temprano o demasiado tarde para que alguien interrumpiera mi camino al fin y al cabo eran las cuatro y media de la noche o de la mañana..

Al girar en una curva vi a una chica con su chaleco reflectante intentando ver que le sucedía al coche, me pareció que necesitaba ayuda, pare mi coche a su lado y le pregunte si quería que la ayudara, ella estaba bastante nerviosa, y me pidió que por favor la ayudara, no sabia que le sucedía a su coche, se había quedado sin batería y no podía llamar a nadie, yo le ofrecí mi celular para que llamara a una grúa y me ofrecí a quedarme con ella mientras llegaba, ella me miro y me dio las gracias con sus ojos.

Llamo por teléfono y le indicaron que la grúa tardaría en llegar como una hora, ella se desespero al oírlo, pero que remedio, tendría que esperar. Entonces nos presentamos.

Hola, soy Javi, ella me miro a los ojos y su boca pronuncio su nombre.. hola soy Baby..

Entonces me fije en ella la mire de arriba abajo, me fije en su pelo de color canela..largo brillante, suave, caía sobre su cara y ocultaba ligeramente sus ojos que miraban al suelo como con MIEDO, la mire sus ojos..

Que ojos tenia, grandes, hermosos, y ese color verde intenso, transmitía tanta tranquilidad, tanta sensualidad, tanta pasión, que me dio un vuelco el corazón.. seguí mirándola, llevaba un vestido rojo muy ajustado que le quedaba justo por encima de sus rodillas, bajo su chaqueta roja de piel, y sus zapatos de tacón de aguja rojos.

Me dieron ganas de acercarme a ella y abrazarla, y recorrer su bello cuerpo. La imaginaba frente a mi desnudándose muy despacio..

Mientras mi mente imaginaba ella se acerco a mi oído y me dijo que tenia frio, y me pidió meternos en mi coche hasta que llegara la grúa, yo la acompañe y le abrí la puerta caballerosamente, ella al entrar no pudo hacerlo sin subir su vestido, dejando sus largas piernas al descubierto, sus medias eran de seda negra y llevaba unos bonitos ligueros también negros, yo la mire intentando que ella no se fijara en mi lasciva mirada, pero creo que no dio resultado.

Al sentarme en mi asiento Baby me miro, y dirigió su mano hasta mi cara acariciándola suavemente, acerco su boca a mi oído y me dijo que le gustaba como la estaba mirando, y que no disimulara mi mirada lasciva, y me beso con sus labios rojos en mi mejilla..

Fue suficiente para mí, mi cuerpo mi mente ya no podía pensar, cogí sus manos, las bese, y acerque mis labios a los suyos, suavemente los bese, ella respondió a mi beso, y poco a poco nos fuimos abrazando hasta que nuestros cuerpos a pesar del sitio se acercaron tanto que note sus pechos rozando el mío,.. . . . .

Su mano recorrió mi cuello y sus largas uñas suavemente me acariciaron… yo no podía mas que oler su aroma, tenia un aroma a sexo y pasión era dulce, sus labios sabían a miel y su roce era caliente y sensual…

Mi cuerpo empezaba a experimentar una sensación de deseo y pasión. Pero de repente todo paro…

Las luces de un coche nos deslumbraron, era la grúa.. había llegado mucho mas rápido que lo que ambos deseábamos en aquel momento, ya no teníamos ninguno de los dos prisa.. pero no podíamos seguir, nos miramos nos reímos y salimos del coche, el chico de la grúa nos miro y como si se diera cuenta de lo que acababa de hacer nos pidió perdón. Nuestra risas estallaron en la noche y el moviendo la cabeza como diciendo “que loca esta la gente”,se puso a lo suyo y empezó a subir el coche de Baby a su camión.

Nosotros estábamos deseando que nuestro “invitado”, se marchara, habíamos traspasado la línea y ya no queríamos parar, pero no podíamos hacerlo, nos pregunto donde queríamos llevar el coche, Baby le dijo que al concesionario mas cercano y nos dispusimos a seguirle en mi coche, llegamos a las puertas del concesionario aun era demasiado temprano y estaba cerrado el bajo el coche y lo dejo frente a la puerta y desapareció despacio poco a poco….

Ya eran las cinco y media de la mañana, frente a nosotros teníamos un mundo de tiempo, y teníamos una vieja casa mirando nuestros movimientos, Baby me miro a los ojos, yo la entendí enseguida, y como guiados por un fantasma nos dirigimos hacia la vieja casa, miramos a nuestro alrededor, la casa parecía desierta, empujamos la puerta y como si nos estuviera esperando se abrió a nuestro paso, estaba vacía, pero era cálida, o al menos a nosotros nos lo pareció… frente a nosotros ser erguía una gran escalera….

Baby dejo mi mano huérfana de la suya, y subió por la escalera hasta ponerse frente a mi y poco a poco fue bajándola, despacio muy despacio, yo la miraba con morbo, con deseo, con pasión.

Poco a poco fue llegando hasta mi, hasta que sus rojos labios se encontraron con los míos, y nos besamos, con mayor pasión aun que la primera vez.. mi manos ágilmente retiraron su chaqueta y dejaron al descubierto su vestido rojo, mis ojos se fijaron en su gran escote y desearon sus pechos,

Su cuerpo estaba junto al mío su pasión estaba junto a la mía…

Ella no me dejo tocarla en ningún momento, me deseaba lo decía con su mirada, pero no me dejaba tocarla, el morbo estaba servido, Baby se puso frente a mi y me dio la espalda, me miro, provocativa, yo la entendí.. y desabroche poco a poco su vestido… ella con un suave movimiento lo dejo caer hasta el suelo, y quedo ante mi con sujetador rojo de encajes y con un sutil y fino tanga, como no también rojo, sus piernas largas, sus tacones de aguja, todo era perfecto, todo me excitaba, todo me sobrepasaba, todo yo era deseo, pero ella, insistió no me dejo tocarla.. solo mirarla, mirar su cuerpo admirar sus curvas, su silueta a contraluz, con sus manos recogió su cabellera dejando al descubierto su precioso cuello.. y entonces me pidió que la besara…

Mi boca se hacerlo a su cuello, lo beso, mi lengua lo recorrió, parándome a conciencia en sus lóbulos, ella se estremecía, su piel se puso de gallina al notar mi boca sobre sus preciosas y dulce orejitas, yo intente acariciar su cuerpo semi desnudo, ella retiro mis manos solo dejaba a mi boca estar junto a ella.. y cuando lo considero oportuno ni eso….

Se volvió frente a mi… acaricio mi cuerpo, y poco a poco fue desnudándome, muy despacio me quito mi chaqueta, mi corbata, mi camisa, y recorrió mi pecho con sus largas y expertas manos, desabrocho mi cinturón, y acabo tirando de mi pantalón hasta que quede casi desnudo frente a ella…

Entonces..se retiro se alejo de mí y me pidió que terminara lo que había empezado ella, yo como un sumiso servidor obedecí su orden y deje caer mis slip al suelo, quedándome completamente desnudo frente a ella.

Me miro con una sonrisa picara, y me pidió que me acariciara, “tiempo después descubrí que eso le daba mucho morbo”, mi manos como si fueran las suyas fueron recorriendo mi cuerpo empezando por mi cara, despacio, fui bajando hasta llegar al punto donde mi cuerpo demostraba visiblemente mas excitación, y empecé a acariciar mi pene, mi mano paseo por el desde su base a la punta, como si de sus labios se tratara, poco a poco, mi mano lo rodeo, y empecé a moverla alrededor de él….

Me pidió que no parara bajo ningún concepto quería ver como llegaba hasta el final, pero cada vez se acercaba mas a mi, y mientras yo seguía con mi trabajo, ella, empezó también a acariciar su cuerpo….

Yo la miraba, excitado cada vez mas, notaba como mi pene me pedía permiso para estallar, pero yo no le quería dejar, no quería que aquella sensación aquel placer se perdiera en un segundo.. pero sabia que no podría contener mas y también sabia que si lo dejaba terminar el me recompensaría al poco tiempo con una nueva erección.

Al final lo deje decidir, y lógicamente, no espero a mi orden, y el aire y poco después el suelo se lleno de una parte de mi….

Baby entonces me miro, y con una mirada picara y sensual, sonrió… de su boca en ese momento salió una palabra que yo deseaba oir desde hacia mucho tiempo “dame placer… hazme disfrutar, Javi…”

Yo me dirigí hacia Baby, acaricie su cara, dulcemente, y llegue hasta su cuello, mi lengua lo recorrió, mientras ya por fin mis manos recorrían su desnuda cintura.. me puse detrás de ella..para descubrir poco a poco su espalda, mis manos la recorrían, la moldeaban, y poco a poco me acerque hasta su sujetador desabrochándolo y dejándolo caer al suelo, mis manos recorrieron la huella que dejo en su cuerpo, y poco a poco fui llegando hasta sus senos, suaves, duros, pero a la vez tiernos, los recorrí despacio haciendo círculos con mis manos, ella mientras acariciaba mi pelo con sus largas manos,

Seguí haciendo círculos, cada vez mas concéntricos sobre sus pechos, hasta que llegue por fin a sus pezones, y los recorrí despacio, estaban duros, erguidos, esperándome.. seduciéndome, pidiéndome y deseándome, yo no los deje, los acaricie con mis dedos, y los pellizque suavemente, y volvi a recorrer con mis manos sus pechos, calientes y erizados, erguidos pidiendo mi boca…

Ahora era yo quien no tenia prisa, quien no la dejo mover sus manos, quien la recorría sin prisas pero sin pausa, el que dominaba la situación, la deseaba mi pene nuevamente estaba erecto pidiendo su cuerpo, volví con mi boca a su espalda y recorrí con mi lengua toda su columna hasta llegar a su suave tanga, y con la ayuda de mis dientes lo lleve hasta el suelo, subi por sus piernas, recorriéndolas despacio, por dentro y por fuera, hasta llegar a su culito, duro, esplendido, precioso, y lo bese lo mordí suavemente, lo acaricie, lo recorrí con mis manos y con mi boca, con mi lengua, mis manos se quedaron en sus piernas y mis cuerpo de rodillas deseaba cada vez mas poseerla

La di la vuelva y la mire desnuda frente a mi, era perfecta, impresionante, sus tacones, sus piernas, me excitaban, me llenaban de morbo de deseo, ella abrió ligeramente sus piernas, y descubrí su sexo rojo, excitado, caliente, deseoso…. Mi boca recorrió su cuerpo besándolo suavemente, dejando que su perfume me embriagara me emborrachara olía a pasión a deseo a sexo, a dulzura, a pasión.

Mi boca poco a poco llego hasta su sexo, lo recorrió lo beso, y mi lengua poco a poco empezó a investigar en su interior, Baby poco a poco fue abriendo sus piernas, mi ojos la miraron buscaron los suyos estaban cerrados, esos dulces y bellos ojos negros, estaban ocultos esperando el placer … sus manos acariciaban y pellizcaban sus pezones, mis manos recorrían sus piernas desde la punta de su tacón de aguja, hasta lo mas alto de ellas.. eran largas, y el recorrido era eterno pero excitante…

Entonces le pedí que se pusiera de espaldas a mi, abrazados nos acercamos a la escalera y ella apoyo su cuerpo inclinado sobre ella yo recorrí su cuerpo con mis manos, y despacio penetre en su cuerpo, profundamente mi pene entro en su sexo, mientras ella se sujetaba, mis manos buscaron su clítoris y sus pechos, ambas tenían trabajo por hacer, mientras mi cuerpo excitado estaba dentro de ella, me detuve no moví ni un musculo, deje que mi pene siguiera dentro de ella, y mientras mi mano derecha acariciaba cada vez con mas devoción su clítoris, buscando su orgasmo, y mi mano izquierda pellizcaba suavemente los pezones de mi amiga…

En ese momento ella empezó a jadear estaba llegando al orgasmo y yo empecé a moverme a su ritmo.. cada vez mas frenético “mas rápido mas rápido”, gritaba Baby, yo no podía mas que obedecer y mis pene entraba y salía de su vagina una y otra vez y mis manos no paraban de acariciarla… hasta que exploto de placer… y llego al orgasmo … poco a poco su cuerpo se fue destensando, volviendo a su estado de relajación, se volvió hacia mi y me beso en los labios, yo la devolví el beso, su lengua entro en mi boca y la recorrió entera suavemente despacio… buscando mi aroma mi sabor… y dándome el suyo… siguió recorriendo mi cuerpo bajando y besándolo hasta que llego a mi erecto miembro y lo introdujo en su boca relamiéndolo como si fuera un helado de vainilla, lo chupaba con devoción con placer, su boca tragaba mi miembro y lo dejaba escapar.. sus manos recorrían mis piernas, apretaban mi culo y cada vez deseaba mas dejar que ella descubriera mi sabor.. el sabor mas intimo de un hombre… ella me lo pedía con su mirada, deseaba recoger la leche de la vida dentro de su boca.. y yo no me negué a concederle ese placer… y mi cuerpo exploto dentro de ella..

Ya eran casi las ocho de la mañana el concesionario estaba a punto de abrir y ninguno de los dos queríamos que nos pillaran allí, decidimos vestirnos y esperar dentro de mi coche a que abrieran…

Durante la media hora de espera no dejamos de mirarnos sin tan siquiera hablar, simplemente nos mirábamos y entrelazábamos nuestras manos.. de vez en cuando se nos escapaba un beso…y por fin llego la hora.

Baby entro en el concesionario dejo las llaves del coche y al cabo de un rato salió, yo ya llegaba tarde muy tarde a trabajar por lo que mientras esperaba llame para decir que no podía ir, “me ha surgido un problema y hoy no puedo ir”, le dije a mi jefa.

Baby salió, y me pregunto si podía llevarla a su casa, yo por supuesto lo estaba deseando.. quiera seguir con ella todo el tiempo que puediera… nos dirigimos despacio hacia allí, hablamos del tiempo, de la crisis, del trabajo, queríamos relajarnos… y durante los cuarenta minutos que duro el trayecto no dijimos nada de nuestro encuentro.

miércoles, 11 de marzo de 2009

IMAGINA

y bien
imagina ............
tus manos entrelazadas con las mías, transmitiendo, sensualidad y calor, comprensión y amor, si como un pacto, un pacto entre los dos, ni Dios, ni la Naturaleza, solo tu y yo.

Entonces mirare tus ojos fijamente, entrare a tu cuerpo, a tus pensamientos y sentimientos por tu mirada, me acerco a tu corazón, casi imperceptiblemente, con mucha cautela, no quiero que cierres tus ojos, no antes de entrar por completo a tu ser, no antes de hacerte soñar, vivir y sentir como yo te vivo, como yo te siento, no con reglas, ni tabúes, solo con un infinito amor y una fuerte pasión que me mata.
Cuando este tan cerca de ti mis labios besaran suavemente los tuyos, mi aliento te embriagara. Si puedo sentir tu boca, tu lengua jugueteando con la mía, mientras, mis brazos se engancharan a tu cuello, los tuyos a mi cuerpo. ¿Puedes sentirlo? mis manos bajan lentamente por tu espalda desnuda, aprisionándola contra mi pecho, los besos se vuelven interminables, intensos, pero decido recorrer tu cabello con mi respiración, tu cuello y tus orejas.

Cada segundo la pasión crece, te quiero mas cerca, ahora yo soy el que te siente muy dentro,.tan dentro de ti como para arrancarte un grito silencioso un gemido de pasión, desbordando toda tu sensualidad en un momento, un momento, solo eso…
Te recuesto en esa cama, en la que duermo, mi lengua recorre cada centímetro de tus pechos, tu abdomen, haciendo pequeños movimientos, hasta llegar a tu pubis, donde me detengo y lo observo, lo contemplo, hombre al fin y al cabo, con tu falo bien erecto, mi boca no puede contenerse, le urge tenerlo dentro, se le insinúa sacando su lengua, tocándolo húmedamente, besándolo, acariciándolo, para culminar succionando ese licor que emerge
desde adentro....

domingo, 8 de marzo de 2009

TU FANTASIA RELATADA POR MI, SEGUNDA PARTE



Seguíamos besándonos, sus besos eran tiernos, tranquilos, estaba poco a poco regresando a la tierra después de ese orgasmo tan explosivo, yo sentía cada vez más la humedad entre mis piernas, mi vientre palpitaba, estaba muy excitada, y mis besos fueron subiendo de intensidad, le pedí que por favor me liberara de mi tormento, que me hiciera el amor y el comenzó a acariciar mis senos, con sus manos, con su lengua, me repetía una y mil veces lo mucho que le gustaban, el como se levantaban al son de sus caricias, su mano bajo y la puso entre mis piernas, justo en la unión de las mismas y yo sentí como el deseo se hacia liquido en mi interior, mi desesperación se hacia evidente y le suplique que por favor me liberara de ese tormento, y desabrocho mis pantalón y metió su mano, me dijo que le gustaba el sentir mi humedad y pronto metió sus dedos en mi, yo estaba solo esperando ese momento y el cielo pareció explotar, me dijo que le gustaba como mi vagina se contraía presionando sus dedos, pero yo quería sentirlo dentro, que nos fundiéramos en uno sólo y le rogué que me penetrara.

Tome su pene entre mis manos y le dije “por Favor, por favor quiero sentirte dentro”, el continuaba besando mis pechos, mordiéndolos, succionándolos, las sensaciones en mi cuerpo estaban a mil, me incorpore y lo recosté en el pasto y me senté sobre él lo guie a mi interior y sentí como milímetro a milímetro encajaba perfectamente en mi interior y nuestros movimientos se sincronizaron, le acaricie su pecho, y baje mi cabeza para robarle un beso, mi urgencia no tenía límite, me incorporé y guié mi mano a sus testículos, los acaricie y sentí como su miembro crecía más y mas dentro de mi, Mi vagina lo apretaba más y más, quería liberarse, pero el no quería parar, me pidió que me hincará en la hierba y me tomo por detrás, las sensaciones crecían, mi vagina escurría y en mi desesperación me aferraba a la hierba que estaba bajo nosotros, le pedí más y más, mis pezones estaban erectos y el los tomaba en sus manos, los apretaba luego tomaba mi cadera y me apretaba más a él; y seguimos moviéndonos el entraba y salía de mi y pronto explotamos juntos en un orgasmo sin fin, caímos exhaustos en la hierba, no importaba nada, la noche ya había caído y era cómplice de nuestro encuentro, las luces en los jardines llegaba tímida, como no queriendo interrumpir ese momento................................
Pronto el frío se coló en nuestros cuerpos enfriando poco a poco nuestra pasión y nos dimos un beso. Abrazados, viendo el cielo que se divisaba entre los arboles

martes, 3 de marzo de 2009

VIDEO: DE PUNTA A PUNTA

Encuentro húmedo...



El calor en estas noches de Mayo es insoportable…

Quiero tomar una ducha fría para mitigarlo; además, tu cumpleaños se acerca y te prometí anticiparte algo y, que mejor que tomando una ducha para inspirarme.

Tu recuerdo viene a mí.

Me desvisto, entro a la regadera, el agua fría cae de golpe en mi cabeza, de ahí lentamente recorre mi cara, baja por mi cuello, toca mi pecho, roza mis pezones…

Tu recuerdo llega a mi más fuerte.

Disfruto esta ducha, así como tu imagen; cierro los ojos y evoco tú mirada, tu sonrisa, mientras me veo frente a ti, mordiéndome los labios y no aguantándome las ganas de besarte…

Enjabono mis manos con gel aromatizado en jazmines, rosas y musk, restriego la borla con jabón en mi espalda, mi abdomen…


Tú, sigues en mí.

El agua es más tibia al tacto en mi piel, mis ojos se entreabren para hacer más firme tu imagen…

Que ya no lo es, porque realmente estás aquí, percibiste mi sentir y has llegado…

Estás frente a mí, desnudo y con esa sonrisa tuya que me desarma completamente… Es tan delicioso tenerte aquí conmigo.



¡Te he extrañado tanto!
¡Te he necesitado demasiado!



Sigo embelesada de ti… Me das masaje en los hombros, te acercas a mi cuello y lo besas suave, despacio…

¡Me necesitas también!, lo siento en tus caricias.

Estás detrás de mi, el agua sigue recorriendo nuestros cuerpos, húmedos y ansiosos de besos, abrazos, caricias… El cuarto de baño es nuestro santuario por ahora…

Disfrutamos tanto de estos momentos, que sólo nos dejamos llevar.

Mis manos recorren tus caderas, tus manos hacen lo mismo con mis senos mientras tu boca busca la mía, ávida de mis besos, mi pasión… Pasión Inolvidable en ti.

Nuestras caricias van en aumento, nuestro calor hace más tibia el agua que nos recorre, ¡No importa!, no la sentimos, solo los dedos, palpando nuestra piel, recorriendo cada espacio, cada lunar, cada cicatriz…

Recuerdas mi cicatriz baja y la delineas con tus dedos, con tu lengua… Yo hago lo mismo con tu pequeña cicatriz, en donde solo tú y yo sabemos…

En ese lugar que tanto me excita…

Eres tan tierno y suave con tus dedos, con tu boca que, nuestro éxtasis va en aumento.

Me volteas a ti, quedamos frente a frente, nuestras miradas se funden, nuestras bocas se buscan, mis manos entrelazan tu cuello y las tuyas se aferran a mis caderas…

¡Ya sé lo que estás pensando Bimbollo!, así que solo me lo confirmas:



“Chaparrita, Me Encanta Perderme
en tus Caderas, en tus Senos…”



Con solo vernos ya sabemos lo que pensamos…

Me atraes hacia ti y nuestros labios se unen en un beso indescriptible; nos hace estremecer el sentir nuestras lenguas juguetear; mi lengua delinea tus labios húmedos, ansiosos por poseerme.

Tus manos son un rítmico vaivén desde mi espalda hasta mis caderas, mi pierna se enlaza con la tuya… Estoy húmeda, te siento excitado… El deseo y placer es mutuo.

Mis manos traviesas se posan en tu trasero, ¡Qué me encanta!, y tu lo disfrutas, te dejas llevar por mis movimientos, tu pierna roza mi sexo suavemente…

¡Estamos conectados completamente!, nos aferramos uno al otro, mis dedos recorren tu cuello, tu espalda, tu sexy trasero, y de frente llegan a su objetivo…

Tu sexo apacible es ahora un volcán casi en erupción.

Me detengo, no quiero que aún llegues al final… Tomo tu mano derecha y mojo tus dedos con mi saliva para que luego recorras mis pezones.

Lo mismo hago con tu mano izquierda, pero no con mi saliva, sino con mi esencia natural… ¡Ese detalle te encantó!...
Tú mismo hurgas un poco dentro de mí y esa humedad en tus dedos la llevas a tu sexo.

Estamos más que excitados, ansiábamos tanto un momento así, vivirlo a fondo, sentirlo intensamente, cubrir nuestros cuerpos con agua y juguetear al tiempo que recordamos nuestros encuentros… Al final, las palabras están de más…

¿Mr. Big, Recuerdas cuando me dijiste que estabas en práctica del abecedario y que ibas ya en la letra “F”? –Te pregunto yo-

De eso hace ya cinco meses, así que me susurras que ya terminaste con las letras y hasta al revés lo sabes…

Quien nos leyera ahorita, no sabría ni de qué estamos hablando, pero tú y yo perfectamente sabemos de qué se trata…

“¡Mmm!... Será una experiencia inolvidable Chaparrita, ya verás” -Me dices tú-

Ya no decimos nada solo nos abrazamos y te digo:



“Me dejaré entonces llevar por ti Corazón…”



Mi Delicia Terrenal, eres mi inspiración, has devuelto luz a mi existir, reavivaste la chispa en mis pensamientos, y hoy, que estamos aquí, unidos, no hay satisfacción más grande que ver esa sonrisa en tu rostro y tus manos acariciando mi cara… ¡Hazme Tuya! Te deseo tanto como tú a mí.

Dejemos otra vez huella el uno en el otro, de esos momentos tan íntimos, tan nuestros que solo Dios sabe cuándo se repetirán.

Nuestras miradas se buscan, estoy frente a ti, pegada a la pared, me levantas la pierna izquierda y lentamente entras en mí…

Te abrazo fuerte, nos besamos, nuestros cuerpos siguen su cadencia natural del momento…

¡No queremos que este candente
momento termine!

Nos aferramos más uno a otro; te mueves tan bien, que das en mi punto exacto…

Muerdo tus labios, nuestras lenguas húmedas juguetean nuevamente y al fin, llegamos al gran momento.

Al unísono terminamos…

Nos quedamos abrazados, besándonos, aún con el agua recorriendo nuestros cuerpos, por hoy, entregados a disfrutar en pleno.

No fue nuestra imaginación o algún sueño reprimido, realmente fui tuya, fuiste mío…

lunes, 2 de marzo de 2009

Tu fantasía relatada por mí…………….PRIMERA PARTE



Ayer en la tarde El me pidió que lo acompañara a la Universidad, tenía que realizar unos trámites en la rectoría, como yo no conocía el lugar, me dijo que terminando me llevaría a dar un recorrido, el se desocupó después de las 6:00, la noche empezaba a caer, y las luces en los jardines se empezaron a encender; me tomo de la mano y me fue explicando con esa voz que me encanta los distintos lugares por donde pasábamos, se empezaba a sentir ya el viento helado de la tarde y noto que yo tenía frío, por lo que me abrazó y continuamos caminando.

El parecía niño, contando anécdotas de su época de estudiante y a mi me fascina la forma que tiene de apasionarse en los temas que le gustan, llegamos a un jardín inmenso, todo a mi alrededor estaba verde, había árboles y setos altos, el lugar lucia vacío, por lo que me atreví y le pedí que me diera un beso, me abrazó y empezó a besarme en una forma lenta, tierna y al mismo tiempo me acariciaba con sus manos mi espalda y bajaba las manos para tocar mis nalgas y me apretó contra él.

Yo vestía a petición de él un pantalón negro y una blusa amarilla que a él le encantan así que los ánimos se encendieron y buscó entre el jardín el lugar más intimo y me condujo ahí, se quitó su chaqueta y la puso en el pasto y nos sentamos, continuamos besándonos y pronto la pasión se abrió paso, yo sentía la humedad entre mis piernas, sus manos en mis pechos, que metió a través de mi blusa y yo comencé a explorar su pecho, de vez en cuando la brisa helada llegaba hasta nosotros, pero era tanto el calor que desprendían nuestros cuerpos que era como la brisa del mar refrescante.

Me subió la blusa y me desabrocho el brasier, para tener acceso pleno a mis pechos y me empezó a besar, me dijo que le encantaban mis pezones, que se quería dar un festín y yo sólo arquee mi espalda para acercarlos a su boca ansiosa, yo sentía la humedad entre mis piernas, necesitaba sentir sus manos, y se lo dije, pero el me dijo que no me apresurara que teníamos tiempo y continuo yendo de un pecho al otro, besando, chupando, succionando, yo estaba a punto de tener un orgasmo y en mi delirio busque el cierre de su pantalón y lo abrí, busque entre su ropa y tome su pene con mi mano, el jadeo, le gustó la forma en que mi mano se cerró en su miembro y me dijo que le gustaba que lo acariciara justo ahí, me volví un poco más atrevida y poniendo mi mano en su pecho lo empuje para que se recostará y le dije que quería besarlo y le hice la pregunta que tanto le encanta “¿Te gustaría sentir mis labios rodeando tu pene?” y pronto me contestó que “siii”; así que me hinque a su lado y comencé a besar su pene, al momento de sentir mis labios rozándolo, emitió un suspiro que me llegó al corazón, y me dio la pauta para saber que era lo que le gustaba, los olores de nuestros cuerpos se confundían con el olor de la hierba de nuestro alrededor, la tarde cómplice de nuestro encuentro se oscureció un poco más para darnos la intimidad que necesitábamos.

Sólo nos llegaba el resplandor de las lámparas, por lo que me volví más atrevida y comencé a devorarlo con mi boca, el me pedía más, me decía lo mucho que le gustaba el sentir mis labios en su pene, y con mis uñas comencé a acariciarle entre las piernas mientras mi boca se daba un festín.

Pronto la urgencia dio paso y puso mi mano en mi cabeza y estableció su propio ritmo mi cabeza subía y bajaba, y sus caderas se levantaban, me dijo que quería vaciarse en mi boca, siempre tierno pensando en mi y yo accedí, quería demostrarle cuanto lo deseaba, cuanto lo amaba, y succione solo la punta de su pene y explotó en un orgasmo explosivo, nunca lo había oído gritar, pero fueron tan intensas sus emociones que no lo pudo ocultar, me recosté a su lado y comenzamos a besarnos.......................

viernes, 27 de febrero de 2009

SEXO EN LA OFICINA I



Por: M.Sosa

Aún viene a mi mente la primera vez que te conocí en la oficina, desde que te vi te me antojaste cumplía los requisitos que yo pedía para hacer la primera vez el amor, realmente el amor, pero para mi sorpresa al bajar la vista vi en tu mano izquierda tu argolla de matrimonio.

No lo podía yo resistir cada vez que te veía me humedecía de en medio de mis piernas y en las noches me masturbaba gritando tu nombre y pensando que tu estabas ahí conmigo, acariciando, mordiendo cada parte de mi cuerpo

Las miradas furtivas y llenas de deseo fueron aumentando día con día, hasta que en una ocasión no pudimos más…

Nos encontrábamos solos en el piso de la oficina, te acercaste a mi y me besaste en la mejilla y luego en la boca con tal desesperación y deseo que sentía que me derretía al sentir tus labios, me tomaste de la mano y decidimos dirigirnos a la bodeguita de la papelería y cafetería que estaba en ese piso, me susurrabas al oído cuánto me deseabas y esperabas ese momento de besarme, abrazarme, acariciarme de hacerme vibrar...

Decidí agacharme y que mi boca quedara exactamente a la altura de tu miembro que ya estaba erecto, bajé el cierre de tu pantalón, pero mientras tanto la adrenalina aumentaba porque se oían ruidos de que los compañeros de trabajo que habían regresado de la oficina pero aun así yo saqué tu pene erecto de tu pantalón y empecé a acariciarlo, a besarlo, a succionarlo mientras tu gemías de placer y yo me excitaba aún más…

Hasta que en un momento sentí como te venías en mi boca ardientemente y llegabas al éxtasis total…

En eso tocaron la puerta y tú me dijiste que esperara un momento que primero saldrías tú y luego yo, en eso, tomaste un paquete de hojas y saliste con el rostro enrojecido…

Mientras, me preparaba un café con bastante leche y lo disfrutaba al máximo…

CONTINUARA...

viernes, 20 de febrero de 2009

ENCUENTRO



Primera Parte
Dice el dicho, “No hay plazo que no se cumpla, ni fecha que no se llegue” y así fue, toda la mañana me había sentido nerviosa, ansiosa, debatiéndome entre lo que quería y lo que debía de hacer, a ratos la razón de mi situación actual me decía que no debería de ir a mi cita, pero mis deseos de estar con él eran más fuertes, la platica que tuvimos en el mensajero me ayudaba mucho a despejar las dudas que se iban acumulando en mi mente.
Se llego la hora de salir del trabajo, aun estaba muy nerviosa, además de que tenía un millón de cosas que hacer antes de irme, llegue a mi casa y comencé a prepara mi maleta y me fui a realizar las actividades que debía hacer antes de mi viaje.
Por fin me senté en el camión y pude tranquilizarme, poco a poco la calma llegó, y me dispuse a recordar en mi mente los detalles de las conversaciones que habíamos tenido desde la última vez que nos vimos, estaba ansiosa por probar en carne propia las fantasías que le había escrito y probar las cosas que el me decía que quería hacer conmigo. Quería disfrutar esas mismas emociones que me hacían vibrar a través de sus palabras, quería sentir en mi piel su tacto, el sabor de sus labios cuando me decía que quería comerme a besos, llenar mi interior con su sexo y tener los orgasmos que contenía cuando a través de nuestra charla me hacia ponerme en punto de ebullición.
Llegue a la central con tiempo de sobra, la calma ya había vuelto a mi, así que me dispuse a recoger mi equipaje y disfrute de un cigarrillo antes de entrar al baño a vestirme, el me había pedido que fuera vestida igual que en la cita anterior y yo quería complacerlo, así que con calma me vestí en la incomodidad del baño, cambiando desde mi ropa interior, ya que quería que el me viera guapa y me dispuse a maquíllame y péiname. Salí y me dispuse a esperarlo, todavía tenia tiempo y me fume otro cigarro, mis nervios comenzaban a alterarse y sin tener nada que hacer, solo mirar a la gente que estaba a mi alrededor las dudas querían volver a mi.
De pronto lo vi, y mi corazón dio un salto, pero como entró por otra puerta no pude alcanzarlo y lo perdí de vista, le mande un mensaje diciéndole el lugar exacto donde me encontraba y de pronto ya estábamos frente a frente, me abrazó y nos dimos un beso. Lo notaba nervioso al igual que yo, pero vi que su cara reflejaba gusto por verme.
Nos fuimos en taxi al hotel, y en el camino nos abrazamos y besamos, yo me sentía contenta, ansiosa por estar a solas con él, llegamos al hotel y nos registramos, cuando llegamos a la habitación deje mis cosas y mire el entorno eche un vistazo de reojo la cama donde estaríamos haciendo el amor. Me tomo en sus brazos y comenzamos a besarnos, acariciaba mis pechos, mis nalgas, y yo sentía crecer en mi interior una llama y la humedad entre mis piernas se hacia evidente. Pero el me había pedido que primero fuéramos a desayunar, yo realmente quería que no parara, que siguiera haciéndome el amor, pero tampoco quería mostrarme tan ansiosa, así que nos levantamos de la cama y nos fuimos a desayunar.

miércoles, 18 de febrero de 2009

AYER LA VOLVI A VER



Ayer la volví a ver, tenía ya varios días que no coincidíamos, aunque cada que tenía oportunidad volvía a asomarme al patio con la esperanza de de verla una vez más, de volver a juguetear con ella como la última vez cuando nos atrevimos a ir un poco más lejos de nuestros coqueteos.

Mi esposa como siempre tenía cosas que hacer y me quede sólo en la casa, aburrido y sin nada interesante que hace salí al patio y oh sorpresa! ahí estaba tendiendo su ropa, traía una falda un poco corta y ajustada, sus nalgas resaltaban más y cuando se alzaba para alcanzar el lazo dejaba ver el inicio de las mismas ya que deduje que traía tanga, cuando se dio cuenta de que la observaba se inclinó a sacar una prensa de la cubeta y me regaló una maravillosa vista de sus senos, ya que no traía brassier, por lo que vi sus pezones en punta, maduros, esperando las caricias de mis manos y mi boca.

Todas esas fantasías creadas en mi mente desde que iniciamos este juego se agolparon de repente y me excité tanto que sentía los líquidos que fluían de mi; esta vez no quería dejar pasar la oportunidad, así que me atreví y la salude y le comenté "hoy estas más hermosa que nunca", ella coqueta me sonrió y me contestó "Tu también estas muy guapo", eso fue todo lo que necesité para da el siguiente paso y le pregunté que si estaba sola, sonriendo y coqueta me dijo "Sí", no recuerdo como llegue a su lado, pero al instante siguiente ya estábamos abrazados besándonos, sus labios sabían a miel, sus besos húmedos, sus labios carnosos, era mucho mejor que en mi fantasía, le baje el escote de la blusa y comencé a acariciar sus senos, ella jadeaba, sus manos recorrían mi espalda, apretaban mis nalgas y me acercaba más a ella.

Yo seguía devorando sus senos, mi boca iba de uno a otro chupando, mordisqueando, lambiendo, baje una de mis manos hasta sus piernas y poco a poco le subí la falda, tan como lo pensé en un principio sólo traía puesto una tanga, por lo que pude acariciar a plenitud sus nalgas, mi excitación estaba al límite y la de ella igual, estábamos impacientes, toque con mis dedos sus rizos, ella estaba húmeda, esperando ya mis caricias, toque ese botón mágico y los jadeos aumentaron.

Ella me bajó el cierre del pantalón impaciente por sentirme y sentí sus dedos acariciándome, movía su mano de arriba abajo, apretando, frotando, no había tiempo lo sabíamos cualquiera podía vernos y eso aumentaba nuestra excitación.

No alcanzamos a quitarnos la ropa, la voltee de espaldas a mi, la acerque al lavadero y levante su falda, moví a un lado su tanga, y de un sólo empujón entre por completo en ella, mis manos no dejaban de acariciar sus senos, entraba y salía de ella con desesperación, ella igual se movía hacia atrás para sentirme más.

Sólo escuchábamos nuestros propios jadeos, todo dejó de existir a nuestro alrededor, la respiraciones aceleradas, el sudor escurriendo por nuestros cuerpos, so olor y el mío mezclados, a cada embestida ella me apretaba, levante un poco más su falda y me quedé embelesado admirando sus nalgas y el empuje de mi miembro, lo que me excitó aun más, con otra mano volví a tomar su seno y le apreté el pezón ente mis dedos, y el mundo explotó, sentí como mi semen se vaciaba dentro de ella y al mismo tiempo sus líquidos bañando mi pene, di un último empujón y me dejé recaer en su espalda, saciado, poco a poco la levante y la acerque a mi pecho y acaricie con ternura sus senos, luego la volví hacia mi y le di un beso.

No fueron necesarias palabras, sonriendo cada uno nos arreglamos la ropa, volví a mi casa, estaba aun embriagado por su olor, por su sabor, volví a asomarme al patio ella continuaba tendiendo su ropa, volteo y me sonrió, nuestras miras cómplices se cruzaron, solo diciendo gracias..............

martes, 17 de febrero de 2009

PASION



Los pulpejos de tus dedos recorriendo lentamente mi cuerpo, si lentamente acariciando mi piel, puedo sentir tu esencia, esa esencia que no mata pero devora, y
embriaga puedo ver tus manos dibujando los contornos de mi cuerpo, con trazos firmes y seguros, mi mirada sigue cada uno de tus movimientos,
mis ojos no parpadean, mientras mi boca ruega por un beso, un beso ansiado, un beso apasionado.

No quiero despertar de este sueño, este sueño que me arrebata de la realidad donde disfruto tu compañía, donde comparto caricias y sentimientos, sueño que me
estremece con solo mirar tu cuerpo, oír tu voz, escuchar tu respiración o sentir tu aliento.

Saber que estas cerca aunque te tenga lejos, cerrar lo ojos y sentirte muy dentro, dentro de mi cuerpo, de mi alma, de mi ser completo, unidos como un solo
cuerpo.......

lunes, 16 de febrero de 2009

EL HUBIERA NO EXISTE



El hubiera no existe, pero si existiera
desearía ahogarme en tus besos, en tu piel
amarte con lo locura, no por horas ni momentos, tan solo por una eternidad
Disfrazar mis caricias con unos versos, no, no es posible,
pues mi alma se quema por sentir tu piel , besar tus labios,
y fundirme en el deseo.

No pido mucho, pero no ofrezco nada, solo una eternidad, soñando contigo
haciéndote el amor una y otra vez con locura desmedida,
sentirte dentro es mi mayor anhelo, sentirnos uno solo x un breve pero furtivo
momento, hacerte feliz hasta percibir el calor que emana de tu cuerpo.

Sentir que eres mio si tan solo un momento, entonces, mi cuerpo ardería
por tenerte hasta el fondo, mis caderas se moverían libremente, mientras mi vagina
comprime tu cuerpo suave y silenciosamente, los jugos de ambos se entremezclarían............
pero todo es un sueño
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