miércoles, 18 de marzo de 2009

UNA AGRADABLE RECOMPENSA



Ahi estaba yo desnuda como diosa dirias esperandote... pasaban las horas y nada... ningun hecho que anunciara tu tan anhelada llegada, finalmente el cansancio me vencio y me dormi... Estaba amaneciendo cuando por fin escuche el sonido de un coche aparcando en la entrada... rapidamente me puse la bata y corri a la entrada a recibirte como era apropiado, ahi estabas tu regresando de la oficina tu mi grandioso dios del sexo. Me regalaste apenas una media sonrisa, el cansancio y el fastidio estaban marcados en tu rostro, pero ahora mi pequeño ahi estaba yo para alejar tus problemas.

Me acerque y sin mas espera te bese apasionadamente desfogando ahi todas mis necesidades mi espera interminable mi amor por ti, tu tan solo me respondiste con un beso a medias, me enfade... no habia esperado tanto como para que te dejaras vencer tan solo por el cansancio mordi tus labios hasta que una pequeña gota escarlata aparecio, fue ahi cuando te percataste que no me daria por vencida tan rapido, me abrazaste contra tu cuerpo fuertemente me lastimabas pero no importaba ahora mi objetivo lo habia cumplido ahora me castigarias cual la niña malcriada que soy.

Me levantaste en brazos y me llevaste cargando escaleras arriba, mi piernas firmemente sujetas a tu cintura y tus labios sobre los mios, llegamos a la habitacion y me liberaste de tu abrazo y yo sintiendome mas excitada que en un comienzo me dirigí hacia la cama , pero no tu no querias estar ahi caminaste directamente hacia el baño sin ni siquiera girar para mirarme... ahora lo entendia querias que yo tomara el papel de sumisa esta noche pero no... te esperaba una sorpresa, siguiendo tus pasos me dirigi al baño. y ahi estabas tu esperandome sin mas ni mas me abriste la bata bruscamente y ahi estaba mi piel, cuerpo mi alma ante ti, mire tus ojos y ahi pude ver una fugaz chispa de lujuria , asi que adopte el papel que tanto te gusta y te desespera a la vez; espere a que me dictaras tus indicaciones cual la vil sierva que era.

Pusiste mis manos sobre tus hombros esos hombros anchos que tanto me encantan lentamente te desvesti dejandote solo en calzoncillos, me tomaste de las muñecas y me cargaste agresivamente, nuevamente nos besamos profunda apasionadamente, tu lengua buscaba con desesperacion la mia, la pasion recorria por nuestros cuerpos y yo solo queria tenerte ahi tu lengua jugueteando con la mia, te senti impaciente, esa era la señal era mi turno de torturarte, deje tus labios y baje lentamente besando tu cuello tu pecho, me dirigi hacia tu vientre jugue largo rato con mi lengua sobre tu ombligo, yo sabia lo que tu querias pero todavia tenias que sufrir mas por haberme echo esperar tanto...

Con mis dientes poco a poco te baje los calzoncillos llenandote de besos pero evitanto la zona genital, levante la mirada una vez mas como la niña caprichosa que era y pude ver en tus ojos que iba a pagar esa tortura, pero nada importaba me encantaba verte ahi desesperado por mis caricias por mis besos abriste la regadera el sonido del agua cayendo me hizo estremecerme, me volviste a levantar por las muñecas, pero esta vez para mi sorpresa fue para cerrarme la bata, me desconcertaste, te dirigiste a la regadera y entraste en ella, el agua cayendo sobre tu cuerpo que vision tan mas excitante, y ahi me encontraba yo levantada congelada ante esa imagen.

Tus brazos fuertes me jalaron nuevamente hacia tu cuerpo, el agua fria chocaba contra el mio, ahora lo entendia te gustaba la vision de la bata mojada sobre mi cuerpo , me quite la bata sensualmente, cayo al suelo con un golpe sordo y ahi estaba yo, mi boca, mi senos mi cuerpo esperando la caricia de tus manos, mis pezones estaban erguidos esperando ansiosos tu caricias, el agua fria golpeaba contra ellos produciendome un estremecimiento doloroso y placentero, nuestros labios se fundieron una vez mas en un beso jugueton y ardiente, mientras tus manos se dirigian hacia mis pechos que reclamaban tus atenciones, dejaste mis labios para dirigirte a ellos me besaste me mosdiste me pellizcaste arrancandome gemidos de satisfacción.

Mientras me comias los senos tus manos bajaron hasta mi conchita, con tus dedos abriste mis labios buscando mi botoncito de placer, tomaste mi clitoris y comenzaste a masturbarme que delicia me arrancabas jemidos cada vez mas sonoros me estremecia de placer hasta que no pude mas y me vine derramando sobre tus manos mi jugoso nectarAcercaste a mi odio tu boca y me susurraste:
-esta es tu noche pequeña , esta noche te hare gozar como nunca eres mia mi
- solo pude contestar –
-soy tuya, tu mujer, tu hembra soy tuya

Nos enjabonamos los dos repartiendonos caricias ambos, mis manos bajaron hasta tu miembro, erecto y duro, te debia de estar doliendo esa ereccion asi que me dirigi a aliviarla con mis caricias, llene de besos tu glande,te lami , te mordi , te hice el amor con mi boca hasta que me regalaste tu lechita, me la trague toda como la buena sierva que soy. Me levantaste me apoyaste contra la pared y atravesaste mi conchita con esa formidable lanza ahh.. tan solo pude exclamar comenzaste con un movimiento suave pero, poco a poco fuiste aumentando la velocidad de las embestidas con tus manos comenzaste a acariciar mi clitoris nuevamente y me vine un orgasmo tras otro tras otro, sin darme cuenta ahora nos encontrabamos en la cama.


Me colocasta de a perrito sobre ella y me penetraste nuevamente , tu mano se dirigió nuevamente hacia mi clitoris provocándome mas placer del imaginable, de repente te senti estremecerte y un segundo despues sentí esa miel de dioses golpèando contra mi utero, me vine otra vez quedando extasiada sobre la cama y tu con tu boca sobre mi sexo sorbiendo los fluidos mezclados de ambos. De pronto senti tu lengua ir desde mi clitoris hasta mi ano, la introduciste en mi vagina lamiendome, besandome, acaricandome, senti uno, dos, tres dedos dentro de ella mientras tu lengua describia circulos sobre mi clitoris, no pude evitar venirme una vez mas... y de nuevo te bebiste mis jugos.


Caiste a la cama de espaldas era mi turno de darte placer me monte sobre ti y comence a cabalgarte como una vaquera, arque mi espalda y me vine mi orgasmo temblo dentro de mi un segundo antes de sentirte dentro de mi, caí rendida sobre ti, y nos quedamos dormidos juntos, llenándonos de besos y caricias.

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